La serie describe un mercado pequeño y discontinuo: en 14 de los 66 trimestres no se lanzó nada y en otros 14 no se inició ninguna obra. Esa intermitencia es información, no ruido — significa que el mercado de Armenia se mueve por proyectos individuales grandes, no por un flujo continuo de decisiones. Un solo trimestre, 2014-T2, concentró 1.698 unidades lanzadas, más que todo lo lanzado entre 2010 y 2012 juntos.
El coeficiente de variación lo confirma: 1,34 en lanzamientos (L) y 1,12 en iniciaciones (I), frente a 0,58 en ventas (V) y 0,56 en oferta (O) – indicadores LIVO. La demanda es comparativamente estable; la oferta llega a golpes. Toda la dinámica del ciclo nace de ese desajuste.
