Análisis de resultados · Encuesta georreferenciada Comuna 10 · Armenia, Quindío
Diagnóstico territorial participativo

Análisis de resultados

Encuesta georreferenciada de percepción de problemáticas

Comuna 10 · Armenia, Quindío
63 encuestas georreferenciadas 16 variables 195 menciones de problemáticas Campo: 18 feb – 8 abr de 2026
67%Menciona la
inseguridad
63%Menciona la
movilidad
88%Percibe
empeoramiento
19%Coincide en residencia
y ocupación

1Resumen ejecutivo

Este documento analiza los resultados de una encuesta georreferenciada aplicada a 63 personas en la Comuna 10 de Armenia, Quindío, entre el 18 de febrero y el 8 de abril de 2026. El instrumento indagó por la problemática principal percibida en el sector de residencia y en el de ocupación, por problemáticas secundarias o terciarias, y por la evolución percibida de dichas problemáticas en los últimos cinco años.

Los hallazgos centrales son cinco:

  • Dos problemáticas concentran la percepción ciudadana. La inseguridad (48 menciones, 25% del total) y la movilidad (45 menciones, 23%) reúnen entre ambas casi la mitad de todas las menciones registradas. El 67% de los encuestados menciona la inseguridad al menos una vez y el 63% menciona la movilidad.
  • Existe una división funcional del territorio. La movilidad predomina como problema del lugar donde se vive (21 de 63 casos, 33%), mientras que la inseguridad predomina como problema del lugar donde se trabaja (17 de 63 casos, 27%). Solo el 19% identifica la misma problemática principal en ambos espacios.
  • El consumo de sustancias psicoactivas es un tercer eje emergente. Con 32 menciones y presencia en el 44% de los encuestados, aparece de forma consistente tanto como problema principal (9 en residencia, 11 en ocupación) como secundario (12 menciones), con concentración espacial en el sector nororiental de la comuna.
  • La percepción de deterioro es prácticamente unánime. El 88% de quienes respondieron con claridad (53 de 60) considera que las problemáticas han empeorado en los últimos cinco años. Adicionalmente, 44 de 63 encuestados (70%) responden explícitamente que ninguna problemática ha mejorado.
  • El patrón espacial no es homogéneo. El sector suroccidental concentra movilidad (44%) e inseguridad (41%), mientras que el nororiental —próximo a la Universidad del Quindío y zonas de vida nocturna— concentra consumo de sustancias (29%) y ruido (18%).

En conjunto, los resultados describen un territorio donde la seguridad y la movilidad operan como problemáticas transversales, pero cuya expresión concreta varía según la función del espacio (residir o trabajar), la edad del encuestado y la localización dentro de la comuna. La casi total ausencia de percepción de mejora sugiere un déficit de visibilidad de la acción institucional, más que —necesariamente— su ausencia.

2Metodología y características del instrumento

2.1 · Diseño del instrumento

La herramienta de medición se diseñó para obtener información amplia y territorialmente localizada sobre la percepción de problemáticas. Cada registro incorpora coordenadas geográficas del punto exacto de aplicación, lo que permite identificar similitudes y diferencias entre zonas de la comuna. El instrumento se aplicó únicamente a personas mayores de edad.

Las variables recogidas se agrupan en tres bloques:

  • Georreferenciación y contexto: coordenadas del punto de aplicación, lugar, comuna y barrio de residencia, y correspondencia entre comuna de residencia y de trabajo.
  • Perfil del encuestado: edad y ocupación actual, variables que permiten contrastar cómo varía la percepción según el rango etario y la inserción laboral.
  • Percepción de problemáticas: problemática principal en el sector de residencia, problemática principal en el sector de ocupación, problemáticas secundarias o terciarias (respuesta múltiple) y tres preguntas sobre la evolución en los últimos cinco años.

Las preguntas de problemática principal ofrecían opciones cerradas (inseguridad, movilidad, desempeño institucional, empleo) más una casilla libre de tipo «otro», lo que permitió capturar problemáticas no anticipadas por el diseño —notablemente el consumo de sustancias, los habitantes de calle y el ruido.

2.2 · Tratamiento de los datos

Las coordenadas se registraron en formato grados-minutos-segundos y se convirtieron a grados decimales. Los 63 registros cuentan con coordenadas válidas y todos se ubican dentro del perímetro urbano de Armenia, en un rectángulo de aproximadamente 3,9 km norte-sur por 2,8 km oriente-occidente.

Las respuestas abiertas presentaban variantes ortográficas, de mayúsculas y de redacción para un mismo contenido (por ejemplo «consumo», «Consumo de sustancias», «el consumo», «consumo y venta de estupefacientes»). Se aplicó una normalización por palabras clave que agrupa las respuestas en nueve categorías analíticas, conservando en todos los casos el texto original:

Categoría analíticaMenciones% del totalPrevalencia
Inseguridad4825%67%
Movilidad4523%63%
Consumo de sustancias3216%44%
Habitantes de calle179%27%
Ruido137%19%
Contaminación y basuras126%19%
Desempeño institucional116%17%
Empleo y condiciones económicas84%11%
Espacio público e infraestructura32%5%
Otras63%10%
Total195100%
Tabla 1. Categorías analíticas. «Menciones» suma respuestas principales y secundarias; «prevalencia» es el porcentaje de los 63 encuestados que menciona la categoría al menos una vez.

2.3 · Alcances y limitaciones

El estudio corresponde a un muestreo por conveniencia en puntos de afluencia de la comuna, no a una muestra probabilística. Sus resultados describen la percepción de las personas efectivamente encuestadas y no admiten inferencia estadística al conjunto de la población con márgenes de error calculables. Con n = 63, los subgrupos por rango etario (entre 6 y 15 casos) deben leerse como indicios de tendencia y no como estimaciones precisas. El valor del ejercicio reside en la georreferenciación —que permite lectura espacial— y en la riqueza de las respuestas abiertas, que documentan los mecanismos causales que la población atribuye a cada problemática.

3Perfil de la población encuestada

La muestra presenta una distribución etaria equilibrada: la edad promedio es de 39,2 años (mediana de 38, desviación estándar de 15,4), con un rango entre 18 y 78 años. Los cuatro primeros rangos concentran entre 14 y 15 casos cada uno, lo que permite comparaciones internas razonablemente balanceadas.

Rango etarioEncuestadosParticipación
18 a 25 años1422%
26 a 35 años1422%
36 a 45 años1524%
46 a 60 años1422%
Más de 60 años610%
Total63100%
Tabla 2. Distribución de la muestra por rango etario.

En cuanto a la residencia, 48 de los 63 encuestados (76%) viven en la Comuna 10. Los 15 restantes residen en otras comunas —principalmente la 9 (5 casos), la 6 (3) y la 8 y 2 (2 cada una)— pero fueron encuestados en la Comuna 10, lo que confirma su condición de espacio receptor de población flotante por motivos laborales, educativos o comerciales.

Respecto a la relación entre residencia y trabajo, 39 encuestados (62%) declaran trabajar en la misma comuna donde viven, mientras que 24 (38%) deben desplazarse a otra. Entre estos últimos, el destino más frecuente es la Comuna 7 (10 casos). Este dato es analíticamente relevante: la existencia de un flujo pendular cotidiano de casi cuatro de cada diez encuestados otorga fundamento estructural a la centralidad que adquiere la movilidad en los resultados.

El perfil ocupacional muestra alta informalidad y terciarización. Las categorías más frecuentes son trabajo independiente (9 casos), estudiantes (8), amas de casa (5) y pensionados (4), seguidas de ocupaciones del sector servicios y comercio —cajeros, baristas, meseros, domiciliarios, auxiliares, celadores—, coherentes con el carácter mixto residencial-comercial de la comuna.

4Problemáticas identificadas

4.1 · Panorama general

Sobre un total de 195 menciones registradas entre respuestas principales y secundarias, la distribución muestra una fuerte concentración en dos categorías. La inseguridad y la movilidad reúnen 93 menciones (48% del total), mientras que las siete categorías restantes se reparten el 52% restante.

Problemáticas por número total de menciones
Gráfico 1. Problemáticas por número total de menciones (respuestas principales y secundarias).

La lectura por prevalencia matiza este panorama. Dos de cada tres encuestados (67%) mencionan la inseguridad en alguna de las tres preguntas, y casi la misma proporción (63%) menciona la movilidad. El consumo de sustancias, con 44% de prevalencia, se consolida como un tercer eje con presencia amplia aunque menos intensa. Ninguna otra categoría supera el 27%.

4.2 · La división funcional: dónde se vive y dónde se trabaja

El hallazgo analíticamente más significativo del ejercicio es la inversión de prioridades entre el espacio de residencia y el de ocupación.

Problemática principalEn residenciaEn ocupaciónDiferencia
Movilidad21 (33%)15 (24%)−6
Inseguridad17 (27%)17 (27%)0
Consumo de sustancias9 (14%)11 (17%)+2
Ruido6 (10%)4 (6%)−2
Contaminación y basuras3 (5%)1 (2%)−2
Desempeño institucional2 (3%)7 (11%)+5
Habitantes de calle2 (3%)4 (6%)+2
Empleo2 (3%)4 (6%)+2
Espacio público1 (2%)0 (0%)−1
Tabla 3. Problemática principal según el espacio de referencia (n = 63 en cada columna).
Problemática principal: residencia vs ocupación
Gráfico 2. Comparación de la problemática principal entre el sector de residencia y el de ocupación.

En el sector de residencia, la movilidad es la primera preocupación (33%), superando a la inseguridad (27%). En el sector de ocupación la relación se equilibra en inseguridad (27%) y la movilidad desciende al 24%. El cambio más marcado corresponde al desempeño institucional: pasa de ser problema principal para 2 personas en su lugar de residencia a serlo para 7 en su lugar de trabajo, un incremento de 3,5 veces. Esto sugiere que la insatisfacción con la respuesta institucional se percibe con mayor intensidad en el espacio productivo y comercial, donde el impacto económico de la inseguridad, la ocupación del espacio público o la congestión es más directo y cuantificable.

Solo 12 de los 63 encuestados (19%) identifican la misma problemática principal en ambos espacios. Este bajo nivel de concordancia confirma que la percepción es específica del lugar, no un atributo general del individuo. En términos de política pública, implica que un diagnóstico basado únicamente en el lugar de residencia perdería aproximadamente cuatro quintas partes de la información relevante sobre el espacio productivo.

4.3 · El complejo inseguridad – consumo – habitantes de calle

Un patrón consistente en las respuestas abiertas es la asociación que la población establece entre tres fenómenos que el instrumento capta por separado: la inseguridad, el consumo de sustancias psicoactivas y la presencia de habitantes de calle. 28 de los 63 encuestados (44%) mencionan al menos dos de estos tres elementos.

Las respuestas abiertas explicitan el vínculo causal percibido:

«La inseguridad, muchos habitantes de calle» · «Empeorado, porque día a día se ven más y nuevos habitantes de calle» · «Habitantes de calle porque llegan a pedir a la casa» · «El consumo porque cada vez hay más jóvenes que se ven consumiendo»

La población no distingue analíticamente estos fenómenos, sino que los percibe como manifestaciones de un mismo deterioro del entorno. Esta agregación perceptual tiene implicaciones directas de política: una intervención que aborde únicamente el componente policial de la inseguridad, sin atención simultánea a consumo problemático y habitabilidad de calle, difícilmente modificará la percepción ciudadana aun si logra reducir los indicadores objetivos de criminalidad.

4.4 · Problemáticas secundarias y terciarias

La pregunta de respuesta múltiple confirma y amplía el panorama. Las categorías más mencionadas son inseguridad (14), consumo de sustancias (12), habitantes de calle (11), movilidad (9) y contaminación y basuras (8). Es relevante que los habitantes de calle, con solo 6 menciones como problema principal, asciendan a 11 en el nivel secundario: se trata de una problemática ampliamente percibida pero que rara vez desplaza a la inseguridad o la movilidad del primer lugar. La contaminación y las basuras siguen un patrón similar (4 menciones principales frente a 8 secundarias).

5Análisis por subgrupos

5.1 · Percepción según rango etario

El cruce entre rango etario y problemática principal en el lugar de residencia revela variaciones sistemáticas que sugieren que la percepción está mediada por la posición vital y las rutinas cotidianas de cada grupo.

Problemática principal por rango etario
Gráfico 3. Problemática principal en residencia según rango etario (% dentro de cada rango).
Rango etarioPrimera problemáticaSegunda problemátican
18 a 25 añosInseguridad (50%)Movilidad (29%)14
26 a 35 añosMovilidad (36%)Inseguridad y ruido (21%)14
36 a 45 añosConsumo de sustancias (33%)Movilidad (27%)15
46 a 60 añosInseguridad y movilidad (36%)Contaminación (14%)14
Más de 60 añosMovilidad (50%)Ruido (33%)6
Tabla 4. Problemáticas dominantes por rango etario en el sector de residencia.

Tres lecturas se desprenden de este cruce. Primera: la inseguridad alcanza su máxima intensidad en el grupo más joven (50% en 18-25 años), población con mayor exposición al espacio público en horarios nocturnos y mayor uso de dispositivos móviles susceptibles de hurto. Segunda: el consumo de sustancias emerge como primera preocupación específicamente en el rango de 36 a 45 años (33%), grupo que corresponde mayoritariamente a población con hijos adolescentes, lo que sugiere una preocupación mediada por la exposición de terceros más que por la afectación propia. Tercera: la movilidad crece de manera sostenida con la edad hasta alcanzar el 50% en mayores de 60 años, donde se combina con el ruido (33%); ambos indican mayor vulnerabilidad de la población mayor frente a la calidad del transporte público, el estado de las vías y las condiciones de habitabilidad del entorno inmediato.

Debe reiterarse la cautela: con 6 casos en el rango de más de 60 años, los porcentajes de ese grupo tienen un margen de imprecisión considerable y deben interpretarse como indicio, no como medición.

5.2 · Residentes frente a población flotante

La comparación entre quienes residen en la Comuna 10 y quienes provienen de otras comunas produce el contraste más nítido del estudio.

Problemática en el sector de ocupaciónResidentes C10 (n=48)Otras comunas (n=15)
Movilidad7 (15%)8 (53%)
Inseguridad15 (31%)2 (13%)
Consumo de sustancias10 (21%)1 (7%)
Desempeño institucional6 (12%)1 (7%)
Empleo2 (4%)2 (13%)
Tabla 5. Problemática principal en el sector de ocupación según comuna de residencia.

Para quien reside fuera de la Comuna 10, la movilidad es la primera problemática en más de la mitad de los casos (53%), frente a apenas el 15% entre residentes. La relación se invierte en inseguridad (13% frente a 31%) y en consumo de sustancias (7% frente a 21%). La interpretación es directa: la población flotante experimenta la comuna principalmente a través del desplazamiento —tiempo de viaje, disponibilidad de rutas, congestión—, mientras que el residente, que permanece en el territorio a lo largo del día y la noche, percibe con mayor agudeza los fenómenos vinculados a la convivencia y la seguridad del entorno.

El cruce con la pregunta sobre correspondencia entre comuna de residencia y de trabajo confirma el patrón: entre quienes trabajan en una comuna distinta a la que habitan (24 casos), la movilidad encabeza con 33%; entre quienes trabajan en su misma comuna (39 casos), inseguridad y consumo de sustancias empatan en el primer lugar con 26% cada una.

Esta divergencia tiene una consecuencia práctica relevante: los ejercicios de participación ciudadana que se apoyen exclusivamente en juntas de acción comunal u organizaciones de residentes tenderán a subrepresentar sistemáticamente la problemática de movilidad, que es la principal para el segmento de población que trabaja en la comuna sin habitarla.

6Análisis espacial

Los 63 puntos de aplicación se distribuyen en un área aproximada de 3,9 km (norte-sur) por 2,8 km (oriente-occidente). Tomando como referencia el punto mediano de la muestra (4,5553° N; 75,6591° O), la comuna se divide en cuatro sectores cuya composición de problemáticas difiere de manera apreciable.

El mapa siguiente es interactivo: permite alternar entre las tres capas de análisis, activar el mapa de calor, filtrar por rango etario o comuna de residencia y consultar la respuesta completa de cada encuestado.

Mapa 1. Distribución espacial de las 63 encuestas georreferenciadas. Las coordenadas fueron convertidas de grados-minutos-segundos a grados decimales. Base cartográfica: OpenStreetMap / CARTO.

SectornPrimera problemáticaSegunda problemáticaEmpeoró
Nororiental28Consumo de sustancias (29%)Movilidad (21%)79%
Suroccidental27Movilidad (44%)Inseguridad (41%)89%
Noroccidental4Distribución dispersa75%
Suroriental4Movilidad (50%)100%
Tabla 6. Composición de problemáticas por sector. Los sectores noroccidental y suroriental tienen 4 casos cada uno y no admiten lectura estadística.

6.1 · Sector suroccidental

Con 27 casos, este sector concentra las dos problemáticas transversales de manera casi excluyente: movilidad (44%) e inseguridad (41%) suman el 85% de las respuestas principales. Corresponde a la zona donde se ubican los puntos de aplicación de mayor afluencia comercial y residencial mixta. Es también el sector con mayor percepción de deterioro: 24 de 27 encuestados (89%) consideran que las problemáticas empeoraron. Las respuestas abiertas aluden reiteradamente al estado de las vías, la falta de rutas de transporte y las obras en ejecución:

«La movilidad por la falta de organización con las obras que se están realizando» · «Movilidad, no hay buenas rutas de buses» · «Movilidad porque no hay buenas rutas para esa parte de la ciudad»

6.2 · Sector nororiental

Con 28 casos, presenta un perfil claramente diferenciado: el consumo de sustancias encabeza con 29%, seguido de movilidad (21%), ruido (18%) e inseguridad (14%). La combinación de consumo y ruido —que suman el 46% de las respuestas principales de este sector frente al 4% en el suroccidental— es característica de zonas con presencia de población universitaria y actividad de vida nocturna. Varias respuestas abiertas lo señalan explícitamente:

«Empeorado, especialmente en zonas cercanas a la Universidad del Quindío hay mucho consumo» · «Ruido de icónico ya que las fiestas son más recurrentes» · «Consumo ha empeorado porque se ve mucho joven consumiendo en zonas públicas»

Esta segmentación espacial es el resultado con mayor utilidad operativa del ejercicio: indica que una estrategia territorial uniforme para el conjunto de la comuna sería subóptima. El sector suroccidental demanda intervención en infraestructura vial, oferta de transporte y presencia policial; el nororiental requiere gestión de convivencia nocturna, control del ruido y programas de prevención y reducción de daños asociados al consumo.

6.3 · Concentración por puntos de aplicación

Los puntos con mayor número de encuestas —Portal del Quindío (4), Oro Negro (4), Proviteq (2), Universidad del Quindío (2) y Fundadores (2)— corresponden a nodos de afluencia: centros comerciales, equipamientos educativos y parques. La cobertura territorial es amplia, con 54 lugares distintos representados en 63 registros, lo que reduce el riesgo de sobrerrepresentación de un solo entorno.

7Percepción de evolución y desempeño institucional

7.1 · Un deterioro percibido como generalizado

Percepción de evolución de las problemáticas
Gráfico 4. Percepción de la evolución de las problemáticas en los últimos cinco años (n = 63).

De los 60 encuestados que respondieron con claridad, 53 (88%) consideran que las problemáticas han empeorado en los últimos cinco años y 7 (12%) perciben alguna mejora. El resultado es consistente en todos los sectores geográficos, con porcentajes de deterioro percibido entre el 75% y el 100%.

La pregunta complementaria sobre qué problemática ha mejorado produce un resultado aún más contundente: 44 de los 63 encuestados (70%) responden explícitamente «ninguna», «ninguno» o «no». Solo 19 personas identifican alguna mejora concreta.

7.2 · Qué se percibe como mejora

El análisis cualitativo de esas 19 respuestas es informativo, porque revela qué tipo de acción institucional sí resulta visible para la ciudadanía. Las menciones se agrupan en tres tipos:

  • Presencia policial territorializada. Cinco respuestas atribuyen mejoras en seguridad a la presencia física de la fuerza pública, y tres mencionan explícitamente un CAI cercano: «inseguridad por la cercanía con el CAI del parque de la vida», «podría ser inseguridad, ya que hay un CAI cercano», «el consumo ha mejorado un poco porque la policía está haciendo mucha presencia».
  • Medidas específicas y verificables. Cuatro respuestas señalan mejoras cuando existe una acción concreta identificable: «ruido porque ya se están tomando medidas para ello», «el consumo y el ruido, ya que las autoridades han estado tomando medidas para esto».
  • Gestión de servicios y convivencia. Menciones a basuras y aseo (3) y a la convivencia entre vecinos (2), esta última percibida como «algo más manejable» por depender de la acción comunitaria directa.

El patrón es nítido y tiene una implicación de política directa: la percepción de mejora se asocia a intervenciones visibles, permanentes y localizadas. Donde existe un equipamiento institucional identificable —un CAI, una medida de control del ruido, una ruta de aseo— la ciudadanía registra el cambio. Donde la acción institucional es difusa o no territorializada, el resultado predominante es «ninguna».

7.3 · La atribución de responsabilidad

Como señala el diseño del instrumento, un factor predominante es la confianza de la población en las instituciones. De manera consistente, las problemáticas identificadas se atribuyen a la acción u omisión de las entidades públicas. El desempeño institucional aparece como problemática explícita en 11 menciones, pero su peso real es mayor: aparece de forma implícita en respuestas abiertas sobre otras categorías —«empeorado porque es difícil que haya acompañamiento policial en la zona», «movilidad e inseguridad, falta de autoridad», «la movilidad por la falta de organización con las obras que se están realizando».

Este dato debe leerse con doble sentido. Por un lado, señala un déficit de legitimidad institucional que erosiona la disposición a la cooperación ciudadana. Por otro, indica que la población mantiene la expectativa de que la solución provenga de la institucionalidad pública, lo que constituye un activo para procesos de participación: no hay repliegue hacia soluciones privadas o de autotutela, sino demanda de presencia estatal.

8Conclusiones

  1. La percepción de problemáticas se estructura en torno a dos ejes dominantes —inseguridad y movilidad— que concentran el 48% de las menciones y son mencionados por dos tercios de los encuestados, y un tercer eje emergente, el consumo de sustancias psicoactivas, presente en el 44% de los casos.
  2. La problemática percibida depende del espacio de referencia. La movilidad domina en el lugar de residencia (33%) y la inseguridad en el de trabajo (27%); solo el 19% identifica la misma problemática en ambos. El desempeño institucional se percibe con una intensidad 3,5 veces mayor en el espacio productivo.
  3. Existe una segmentación espacial definida. El suroccidente concentra movilidad e inseguridad (85% conjunto); el nororiente concentra consumo y ruido (46% conjunto), asociados a la presencia universitaria y la vida nocturna. Un abordaje territorial uniforme no responde a esta heterogeneidad.
  4. La percepción de deterioro es casi unánime: 88% considera que las problemáticas empeoraron y 70% afirma que ninguna ha mejorado. Este es el resultado más crítico, en tanto un déficit sostenido de percepción de mejora erosiona la confianza institucional con independencia de la evolución objetiva de los indicadores.
  5. La población flotante —38% de los encuestados trabaja fuera de su comuna de residencia— experimenta el territorio de manera sustancialmente distinta, priorizando la movilidad en el 53% de los casos. Los mecanismos de participación centrados en residentes subrepresentan esta perspectiva.
  6. La percepción ciudadana asocia inseguridad, consumo y habitabilidad de calle como manifestaciones de un mismo fenómeno: el 44% menciona al menos dos de los tres. Intervenciones sectoriales aisladas difícilmente modificarán esta percepción agregada.

9Recomendaciones

9.1 · En materia de diseño de intervenciones

  • Diferenciar la estrategia por sector. Priorizar infraestructura vial, oferta y frecuencia de rutas de transporte, y presencia policial en el sector suroccidental; y gestión de convivencia nocturna, control de ruido y programas de prevención y reducción de daños en el nororiental.
  • Integrar seguridad, consumo y habitabilidad de calle en una intervención articulada, con un único responsable de coordinación, en lugar de tres programas sectoriales independientes. La evidencia de percepción indica que la ciudadanía evaluará el resultado de forma agregada.
  • Diferenciar la intervención entre el espacio residencial y el productivo-comercial. La atención al comercio y a los establecimientos de servicios —donde la inseguridad y el desempeño institucional se perciben con mayor agudeza— requiere canales de interlocución distintos a los del ámbito vecinal.

9.2 · En materia de visibilidad y confianza institucional

  • Territorializar la presencia institucional con equipamientos identificables. El hallazgo de que las únicas mejoras reconocidas se asocian a la proximidad de un CAI o a medidas concretas de control indica que la visibilidad física de la intervención es condición para su reconocimiento ciudadano.
  • Comunicar las acciones ejecutadas con localización explícita. Un 70% que declara que «ninguna» problemática ha mejorado señala, en parte, un problema de comunicación de la gestión, no necesariamente de ausencia de gestión.
  • Gestionar de forma anticipada el impacto de las obras públicas. Varias respuestas atribuyen el deterioro de la movilidad a la desorganización de obras en ejecución, factor que genera costo reputacional inmediato y admite mitigación mediante planificación de desvíos e información oportuna.

9.3 · En materia de medición y seguimiento

  • Ampliar la muestra y estratificarla por sector geográfico para permitir inferencia sobre los subgrupos espaciales, que constituyen el hallazgo de mayor utilidad operativa pero que actualmente se sustentan en 27 y 28 casos.
  • Incorporar preguntas cerradas sobre consumo de sustancias, habitantes de calle y ruido, categorías que emergieron con fuerza desde la opción abierta «otro» y que el diseño original no anticipaba.
  • Establecer una periodicidad de aplicación —anual o bienal— manteniendo los puntos de georreferenciación, para construir una serie que permita contrastar la percepción con la evolución de los indicadores objetivos.
  • Incluir preguntas sobre conocimiento de la oferta institucional existente, con el fin de discriminar entre ausencia de intervención y desconocimiento de la misma, distinción que los resultados actuales no permiten establecer.
Fuente: elaboración propia a partir de la encuesta georreferenciada aplicada en la Comuna 10 de Armenia, Quindío (63 registros, febrero–abril de 2026). Las coordenadas fueron convertidas de grados-minutos-segundos a grados decimales y las respuestas abiertas normalizadas en nueve categorías analíticas conservando el texto original. Base cartográfica: OpenStreetMap y CARTO.

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