Continuación del informe Dengue y malaria en el Quindío: situación epidemiológica y estimación de la carga económica evitada
Alcaldía de Armenia · Secretaría de Hacienda
Observatorio Económico, Tributario, Fiscal, Inmobiliario y Turístico
El fenómeno de El Niño como factor de incremento del contagio de dengue y malaria en el Quindío
Nota analítica complementaria al informe «Dengue y malaria en el Quindío: situación epidemiológica y estimación de la carga económica evitada» — corte julio de 2026
1. Punto de partida: el −73 % es, en parte, un dividendo climático prestado
El informe base atribuye la caída de casos a la articulación entre vigilancia epidemiológica, acción comunitaria y «condiciones climáticas favorables para el control del vector». Esa última mención es precisamente lo que hace vulnerable la cifra: la reducción no es un logro puramente estructural del control vectorial, sino un resultado co-determinado por una fase del ciclo ENSO que ya se revirtió.
El IDEAM confirmó en junio de 2026 el inicio anticipado de El Niño —cerca de tres meses antes de lo proyectado— con probabilidad superior al 95 % de persistir y fortalecerse durante el segundo semestre de 2026 y extenderse hasta el primer trimestre de 2027. Los escenarios probabilísticos asignan aproximadamente 81 % de probabilidad a anomalías de temperatura superficial del mar mayores a 2,0 °C, lo que ubicaría el evento en categoría «muy fuerte», potencialmente entre los mayores registrados desde 1950, con período crítico entre noviembre de 2026 y enero de 2027. La región Andina figura entre las más expuestas.
La línea de base favorable de 2026 se construyó bajo condiciones climáticas que ya no están vigentes. Usarla como referencia de desempeño institucional, sin descomponer el efecto clima del efecto gestión, expone al Observatorio a reportar como retroceso lo que sería un choque exógeno previsible desde hoy.
2. Dengue: cuatro mecanismos que operan en la misma dirección
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Ruptura de la barrera altitudinal — el mecanismo más relevante para el Quindío
El departamento se distribuye entre ~1.100 m s. n. m. en el piso bajo (La Tebaida, Quimbaya, Montenegro), ~1.480 m en Armenia y cerca de 1.900 m en Salento y Filandia, con cotas mayores en Génova, Pijao y Córdoba. Históricamente la transmisión se ha concentrado en los municipios bajos, con la altitud y la temperatura operando como barrera natural.
Esa barrera es móvil. En Colombia ya se documentó Aedes aegypti a 2.302 m s. n. m. —el registro altitudinal más alto para el vector en el país— y ejemplares naturalmente infectados con virus dengue a 1.984 m s. n. m. Un calentamiento sostenido de 1–2 °C desplaza las isotermas aproximadamente 200–350 m hacia arriba, lo que incorporaría al rango de transmisión municipios hoy marginales, sobre población sin exposición previa ni cultura de prevención vectorial instalada. Se trata de un cambio en el área receptiva, no solo en la intensidad de transmisión dentro del área ya endémica.
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Acortamiento del período de incubación extrínseca
El tiempo que tarda el mosquito en volverse infectante tras ingerir sangre virémica cae de aproximadamente 12 días a 25 °C a cerca de 7 días a 30 °C. Dado que la esperanza de vida del vector es corta, esta reducción aumenta de forma no lineal la fracción de mosquitos que sobrevive lo suficiente para transmitir. El efecto se suma a un ciclo gonotrófico más corto, mayor frecuencia de picadura por hembra y desarrollo larvario acelerado: todos los parámetros del número reproductivo se mueven al alza simultáneamente.
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La paradoja de la sequía: menos lluvia, más criaderos
El Niño reduce precipitaciones y caudales, pero aumenta la disponibilidad de criaderos. El desabastecimiento y los racionamientos inducen almacenamiento domiciliario de agua en tanques, albercas, canecas y baldes, que es exactamente el hábitat preferido de Ae. aegypti, especie domiciliaria y antropofílica. El Quindío depende de captaciones superficiales sensibles a caudales bajos, lo que hace este canal particularmente plausible en Armenia y su área de influencia. La reducción de lluvia, contrario a la intuición, no protege: reubica el criadero del exterior al interior de la vivienda, donde el contacto vector-humano es mayor.
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Acumulación de población susceptible
Los 248 casos evitados en 2026 representan también 248 personas que no desarrollaron inmunidad. Un pool de susceptibles mayor, combinado con la circulación multiserotípica documentada en Colombia durante 2023–2024, eleva no solo el riesgo de incidencia agregada sino la probabilidad de dengue grave por infección secundaria heteróloga —el desenlace de mayor costo unitario para el sistema de salud. Esto es relevante porque Risaralda ya aparece en el boletín INS de la semana 26 entre los territorios con más del 50 % de casos clasificados como dengue con signos de alarma o grave.
La literatura para Colombia y el Caribe encuentra una asociación positiva y significativa entre el índice oceánico Niño (ONI) y la incidencia de dengue, con estructuras de rezago típicas de 4–6 meses en fase seca seguidas de rezagos cortos de 1–3 meses al retornar las lluvias. Con pico ENSO proyectado entre noviembre de 2026 y enero de 2027, la ventana de mayor riesgo para el Quindío se ubica en el primer semestre de 2027, coincidiendo con la primera temporada de lluvias posterior a la sequía.
3. Malaria: riesgo cualitativamente distinto y de menor magnitud
El informe base registra correctamente n. d. para malaria en el Quindío: el departamento no figura entre los territorios con transmisión activa reportada en los boletines nacionales de 2026. El Niño no modifica ese diagnóstico de manera directa, porque no existe transmisión establecida sobre la cual actuar. Existen, sin embargo, dos canales acotados que conviene explicitar en lugar de dejar la celda vacía:
- Casos importados (canal dominante). El Niño se asocia históricamente en Colombia con incrementos de malaria en el Pacífico, Chocó, Orinoquía y Amazonía, tanto durante el año del evento como en el siguiente. La movilidad laboral desde el Eje Cafetero hacia esas zonas puede traducirse en casos importados notificados en el Quindío. Se trata de un evento de vigilancia, no de transmisión local, pero cuenta en la notificación departamental y puede alterar la lectura de la serie.
- Receptividad marginal. La sequía convierte tramos del río La Vieja y de quebradas afluentes en pozas de agua remansada, soleada y de baja velocidad —condición favorable para anofelinos. En los municipios de menor cota (La Tebaida, ~1.150 m) esto genera una receptividad teórica no nula. Una reintroducción exigiría la coincidencia de vector competente establecido y caso importado no tratado oportunamente: probabilidad baja, consecuencia alta.
Recomendación operativa: convertir el n. d. en vigilancia activa, incorporando indagación sistemática de antecedente de viaje en la búsqueda de febriles, y solicitando a la Secretaría de Salud Departamental la confirmación explícita de notificación individual de casos importados en SIVIGILA. La ausencia de reporte en fuentes abiertas no equivale a ausencia de casos.
4. Implicación directa para la estimación de costo evitado (sección 4 del informe base)
El rango de $836 a $1.783 millones no debe presentarse como un ahorro estructural recurrente. Es un ahorro condicionado a una fase climática que ya cambió de signo. Aplicando la misma metodología y los mismos costos unitarios del informe base ($3,37 y $7,19 millones por caso, precios de 2020), un ejercicio de escenarios para 2027 arroja:
| Escenario 2027 | Casos | Costo directo — escenario bajo | Costo directo — escenario alto |
|---|---|---|---|
| Persistencia del nivel 2026 (sin efecto ENSO) | 91 | ≈ $307 M | ≈ $654 M |
| Retorno al nivel 2025 | 339 | ≈ $1.142 M | ≈ $2.437 M |
| Rebrote tipo El Niño, +50 % sobre 2025 | 509 | ≈ $1.715 M | ≈ $3.660 M |
La lectura relevante: el costo adicional de un rebrote asociado a El Niño podría situarse entre 1,4 y 2 veces el ahorro que hoy se reporta como logro. El beneficio documentado en 2026 es, en el mejor de los casos, reversible en un solo ciclo.
Para la obligación 5 (modelamiento), esto sugiere reespecificar el modelo incorporando el ONI o la anomalía de TSM rezagados como variable explicativa, y no solo la serie histórica de casos. La evidencia reciente para Colombia utiliza precisamente el índice oceánico como variable sensible para anticipar brotes, lo que convierte al modelo en una herramienta de alerta temprana y no únicamente de descripción retrospectiva.
El informe base atribuye el −73 % conjuntamente a la gestión institucional y a las condiciones climáticas, sin separar ambos efectos. Sin esa descomposición no es posible determinar cuánto de la reducción corresponde a capacidad instalada —que persistirá bajo El Niño— y cuánto a un viento de cola climático que ya se revirtió. Se recomienda señalarlo de forma explícita antes de que la cifra se consolide como línea de base de desempeño departamental.
5. Síntesis
- El Niño 2026–2027, en categoría probablemente muy fuerte, actúa sobre el dengue en el Quindío por cuatro vías concurrentes: expansión altitudinal del área receptiva, aceleración del ciclo de transmisión, incremento de criaderos domiciliarios por almacenamiento de agua, y un pool ampliado de susceptibles.
- El mecanismo de mayor especificidad territorial es el altitudinal: el Quindío se ubica justo en el borde superior del rango de Ae. aegypti, por lo que es más sensible que departamentos de tierra caliente a un desplazamiento de isotermas.
- Para malaria el riesgo es marcadamente menor y opera principalmente vía casos importados, no vía transmisión local; requiere vigilancia, no intervención vectorial masiva.
- La consecuencia económica es que el ahorro estimado para 2026 debe reportarse como condicionado y no como estructural, acompañado de un escenario de reversión cuantificado.
Fuentes consultadas
- IDEAM. Las condiciones tipo «El Niño» ya se encuentran presentes (2026).
- IDEAM. Las condiciones tipo «El Niño» continúan fortaleciéndose (2026).
- Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Gobierno confirma inicio del fenómeno de El Niño y alerta sobre su alcance (2026).
- Biomédica. Presencia de Aedes (Stegomyia) aegypti y su infección natural con el virus del dengue en alturas no registradas para Colombia.
- Acta Tropica. Spatiotemporal dynamics of dengue in Colombia in relation to the combined effects of local climate and ENSO.
- Incidencia de dengue y su relación con el índice oceánico de El Niño, como variable sensible para anticipar brotes en la región Caribe colombiana.
- Effect of sea surface temperature in El Niño regions on dengue dynamics in Colombia: evidence from causal machine learning.
- Outbreaks and incidence of vector-borne diseases in Colombia (2007–2024): impact of climate change and deforestation.
- Informe base: Dengue y malaria en el Quindío: situación epidemiológica y estimación de la carga económica evitada, corte julio 2026 (documento anexo).
