La economía de Armenia experimenta dos choques simultáneos: los efectos del sismo y los efectos del fenómeno del Niño. Ambos tienen consecuencias tanto para lo que resta del segundo semestre de 2026 como para el año 2027. El sismo es el golpe más visible y el mayor del semestre —casi dos tercios del daño—, pero se agota en 2026. El canal que decide el resultado de 2027 es el clima, y el que decide la magnitud total es el contagio desde Cali, Pereira y Manizales —ciudades que sufrieron un daño físico mayor y que concentran el abastecimiento, los servicios y la salida portuaria de la economía armenia—. La compensación por reconstrucción y por relocalización de demanda es real y en 2027 alcanza casi a neutralizar los canales negativos, pero llega con rezago: no evita el semestre negativo ni recupera el producto que ya se perdió. Sobre el análisis de las notas anteriores, se dimensiona el efecto en el Valor Agregado Bruto (VAB) de la ciudad.

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