I. Contexto
La Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) 2025, publicada por el DANE el 20 de abril de 2026, ofrece la radiografía socioeconómica más completa de los hogares colombianos para ese año. Sus resultados sitúan a los tres departamentos del Eje Cafetero —Quindío, Risaralda y Caldas— entre los siete territorios con menor déficit habitacional del país (inferior al 20%), muy por debajo del promedio nacional de 25,6%. El Eje Cafetero también muestra niveles destacados de conectividad digital, cobertura en salud casi universal y percepciones de bienestar subjetivo superiores al promedio nacional. Este artículo examina los resultados de la ECV 2025 con énfasis en la situación del Quindío y el Eje Cafetero, e identifica los retos que persisten en vivienda, conectividad rural y percepción de calidad de los servicios de salud.
2. Encuesta Nacional de Calidad de Vida 2025: alcance y metodología
La ECV es la operación estadística de referencia para monitorear las condiciones socioeconómicas de los hogares en Colombia. Su aplicación es anual y su diseño permite comparaciones en el tiempo y entre territorios. La edición de 2025 se realizó sobre una muestra de 87.060 hogares completos, con 235.350 personas captadas, y ofrece desagregaciones a nivel nacional, por áreas (cabecera versus centros poblados y rural disperso), por los 32 departamentos más Bogotá D.C., y por sexo del jefe o jefa del hogar. Las temáticas cubiertas son doce: características de la vivienda, servicios del hogar, composición familiar, salud, atención a menores de cinco años, educación, fuerza de trabajo, tecnologías de la información y la comunicación (TIC), trabajo infantil, tenencia y financiación de la vivienda, condiciones de vida y tenencia de bienes, y adquisición de bienes y servicios.
El boletín técnico publicado el 20 de abril de 2026 hace referencia explícita al Eje Cafetero en el análisis del déficit habitacional, señalando que los tres departamentos que lo conforman —junto con Bogotá D.C., Valle del Cauca, Cundinamarca y Boyacá— presentan déficits inferiores al 20,0%, en contraste con seis departamentos que superan el 80,0%.
3. Composición y dinámica de los hogares
En 2025 Colombia contaba con aproximadamente 18,9 millones de hogares y una población estimada de 53,4 millones de personas, para un promedio de 2,82 personas por hogar. Este indicador mantiene una tendencia decreciente ininterrumpida desde 2019, cuando se situaba en 3,10, y la brecha entre cabeceras (2,77) y zonas rurales (2,96) continúa ampliándose. El fenómeno refleja una transición demográfica consolidada: menor fecundidad, mayor autonomía de los adultos jóvenes y crecimiento de los hogares unipersonales.
La tipología de los hogares en 2025 muestra que los biparentales siguen siendo la categoría predominante con el 51,3%, seguidos por los monoparentales (24,3%), los unipersonales (20,2%) y otros tipos (4,2%). Comparado con 2019, los hogares unipersonales ganaron casi dos puntos porcentuales, en tanto que los biparentales perdieron cerca de dos. Esta transformación estructural tiene consecuencias directas sobre la demanda de vivienda, los servicios de cuidado y los sistemas de protección social.
El porcentaje de hogares con jefatura femenina se estabilizó en 46,4% en 2025, frenando la tendencia creciente de años anteriores. Esta estabilización es atribuible principalmente al comportamiento en las cabeceras, donde el indicador pasó de 49,0% a 48,7%, mientras que en zonas rurales creció 0,6 puntos porcentuales. Un hallazgo consistente a lo largo de los años es que el 69,0% de los hogares con jefatura femenina no cuenta con la presencia de pareja o cónyuge, proporción que contrasta con el 31,7% registrado en los hogares con jefatura masculina. Esta diferencia tiene implicaciones profundas para las políticas de vivienda, trabajo y seguridad económica, toda vez que los hogares monoparentales con jefatura femenina enfrentan restricciones estructurales adicionales de acceso al crédito y a la propiedad.
4. Tenencia de vivienda y déficit habitacional
4.1 Tendencias en la tenencia
Desde 2019 la estructura de tenencia de la vivienda en Colombia ha experimentado un cambio relevante: el arriendo o subarriendo consolidó su posición como la modalidad predominante por cuarto año consecutivo, con el 40,8% de los hogares en 2025, mientras que la vivienda propia totalmente pagada retrocedió de 41,6% (2019) a 34,8% (2025). Esta inversión en la tendencia histórica —donde la propiedad solía ser la forma mayoritaria de ocupación— es uno de los cambios estructurales más significativos que registra la encuesta.
Figura 1
Hogares en déficit habitacional (%), total nacional, 2019–2025

Fuente: Cardozo Y. R., para el Observatorio Económico de la Alcaldía de Armenia con datos del DANE, ECV 2025.
La tabla a continuación presenta la serie completa:
Tabla 1.
Hogares según tipo de tenencia de la vivienda (%), total nacional, 2019–2025
| Tipo de tenencia | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | |
| Propia totalmente pagada | 41.6 | 37.3 | 34.7 | 34.9 | 35.4 | 36 | 34.8 | |
| Propia, la están pagando | 4.6 | 4.8 | 4.7 | 4.1 | 4.1 | 3.5 | 3.3 | |
| En arriendo/subarriendo | 35.7 | 36.9 | 38.6 | 40.2 | 40.3 | 40.4 | 40.8 | |
| Usufructo (sin pago) | 14.1 | 14.6 | 15.4 | 13.9 | 14.5 | 14 | 14.5 | |
| Ocupante de hecho | 2.2 | 3.4 | 3.6 | 4.5 | 3.4 | 3.8 | 4.1 | |
| Propiedad colectiva | 1.8 | 3 | 3.1 | 2.4 | 2.5 | 2.3 | 2.4 | |
| Fuente: Cardozo Y. R., para el Observatorio Económico de la Alcaldía de Armenia con datos del DANE, ECV 2025. | ||||||||
El análisis por departamentos que hace el DANE ubica a Risaralda entre los territorios con mayor proporción de hogares en arriendo del país (junto con Bogotá, Meta y Cundinamarca), dato coherente con la dinámica urbana de Pereira como ciudad receptora de población. El patrón del Eje Cafetero —alta proporción de arriendo, baja propiedad colectiva y usufructo moderado— refleja economías urbanas relativamente diversificadas, con mercados inmobiliarios activos impulsados por el turismo y los servicios. El aumento de los ocupantes de hecho (de 2,2% en 2019 a 4,1% en 2025) es una señal de alerta que merece seguimiento local, en particular en municipios periurbanos del Eje Cafetero con menor capacidad institucional.
4.2 Déficit habitacional: el Eje Cafetero como referente nacional
El déficit habitacional nacional continuó su reducción en 2025, al pasar de 26,8% a 25,6%. En los últimos seis años el indicador acumuló una caída de 7,2 puntos porcentuales. La reducción del déficit cuantitativo (de 6,8% a 6,3%) estuvo asociada principalmente al mejoramiento en los materiales de las paredes de las viviendas, mientras que la disminución del déficit cualitativo (de 20,0% a 19,3%) se explica, en mayor medida, por la reducción del hacinamiento mitigable.
Tabla 2.
Hogares en déficit habitacional (%), total nacional, 2019–2025
| Tipo de déficit | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | ||
| Total habitacional | 32.8 | 31.4 | 31 | 30.4 | 28.9 | 26.8 | 25.6 | ||
| Cuantitativo | 8.2 | 8 | 7.5 | 7.3 | 6.8 | 6.8 | 6.3 | ||
| Cualitativo | 24.6 | 23.4 | 23.5 | 23.1 | 22.1 | 20 | 19.3 | ||
| Fuente: Cardozo Y. R., para el Observatorio Económico de la Alcaldía de Armenia con datos del DANE, ECV 2025. | |||||||||
El boletín técnico de la ECV 2025 señala explícitamente que los tres departamentos del Eje Cafetero —Quindío, Risaralda y Caldas— presentan déficits habitacionales inferiores al 20,0%, constituyendo junto con Bogotá D.C. (6,3%), Valle del Cauca, Cundinamarca y Boyacá el grupo de territorios con mejores condiciones de habitabilidad del país. Este resultado contrasta con el polo opuesto: seis departamentos —Vaupés, Vichada, San Andrés, Guainía, Chocó y Amazonas— registran déficits superiores al 80,0%. La brecha entre ambos extremos revela la profunda heterogeneidad territorial del país y subraya la importancia de políticas diferenciadas por territorio.
Para el Eje Cafetero, el carácter predominantemente cualitativo del déficit restante indica que los rezagos ya no son de viviendas inexistentes o materialmente inadecuadas, sino de deficiencias susceptibles de mejoramiento: hacinamiento mitigable, carencias en acueducto o alcantarillado en zonas rurales, y pisos inadecuados en viviendas periurbanas. Esto orienta la política habitacional local hacia programas de mejoramiento, subsidios de servicios básicos y acciones focalizadas en los municipios más rezagados de la región —como Génova, Pijao y Córdoba en el sur del Quindío—, más que hacia la construcción de soluciones nuevas.
5. Acceso a internet y uso de tecnologías de la información
El acceso a internet en los hogares colombianos experimentó en 2025 su mayor crecimiento anual de la serie: pasó de 65,6% a 73,9%, un incremento de 8,3 puntos porcentuales en un solo año. El avance fue especialmente pronunciado en centros poblados y rural disperso, donde el indicador saltó de 41,9% a 56,9%, es decir, 15,0 puntos porcentuales, reflejando el impacto acumulado de las inversiones en infraestructura de telecomunicaciones y los programas de conectividad rural de las vigencias 2023–2025. En las cabeceras, el indicador llegó al 78,8% (frente al 72,5% de 2024).
Figura 2
Hogares con acceso a internet (%), nacional y área, 2019–2025

Fuente: Cardozo Y. R., para el Observatorio Económico de la Alcaldía de Armenia con datos del DANE, ECV 2025.
En el análisis por departamentos, el DANE señala que Risaralda se ubicó entre los cuatro primeros puestos del país en conectividad a internet (junto con San Andrés —que solo tiene muestra urbana—, Valle del Cauca y Bogotá D.C.), lo que posiciona al Eje Cafetero como una de las regiones digitalmente más avanzadas de Colombia. No obstante, la brecha urbano-rural persiste de manera significativa: aunque el acceso rural creció 15 puntos porcentuales, la diferencia con las cabeceras sigue siendo de más de 20 puntos, lo que constituye una barrera estructural para el acceso a servicios digitales de educación, salud y comercialización en los municipios rurales del Quindío.
En cuanto al uso efectivo de las TIC por parte de las personas de 5 años y más, el celular sigue siendo la tecnología dominante con el 91,9% de usuarios en 2025, seguido del internet en cualquier lugar (82,3%) y el computador en cualquier lugar —escritorio, portátil o tableta— (36,1%). Los tres indicadores crecieron frente a 2024, siendo el internet el de mayor incremento (2,9 puntos porcentuales). Las mujeres utilizan el celular e internet en mayor proporción que los hombres, mientras que en el uso de computadores ambos sexos registran porcentajes iguales.
6. Afiliación al sistema de salud y percepción de calidad
Colombia alcanzó en 2025 una cobertura del 97,2% de su población en el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), el nivel más alto de la serie analizada (2019: 92,8%). El incremento frente a 2024 fue de 0,7 puntos porcentuales, ligeramente mayor entre los hombres. La distribución por régimen se mantuvo estable: el régimen subsidiado cubre al 55,0% de los afiliados y el contributivo al 44,9%, proporción prácticamente igual a la de 2024.
Figura 3
Afiliación al SGSSS (%), total nacional, 2019–2025

Fuente: Cardozo Y. R., para el Observatorio Económico de la Alcaldía de Armenia con datos del DANE, ECV 2025.
A nivel departamental todos los territorios superan el 92,0% de afiliación, pero la distribución por régimen difiere notablemente. El DANE señala que Bogotá lidera el régimen contributivo con el 73,4% de sus afiliados, seguida de San Andrés y Cundinamarca (66,7% y 62,1%). Para el Eje Cafetero, la mayor formalización laboral urbana —especialmente visible en Risaralda y Quindío, donde el sector turístico y de servicios tiene alta participación— se traduce en proporciones del régimen contributivo superiores al promedio nacional (44,9%), dato que puede inferirse del análisis del gráfico 13 del boletín, aunque los valores exactos por departamento se encuentran en los anexos de la ECV 2025.
Tabla 3.
Afiliación al SGSSS y distribución por régimen (%), total nacional, 2019–2025
| Indicador | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 | |
| Afiliados al SGSSS | 92.8 | 93.2 | 93 | 94.7 | 95.9 | 96.5 | 97.2 | |
| Régimen contributivo* | 48.4 | 45.4 | 46.5 | 44.9 | 44.2 | 44.8 | 44.9 | |
| Régimen subsidiado* | 51.3 | 54.3 | 53.2 | 54.8 | 55.6 | 55 | 55 | |
| Fuente: Cardozo Y. R., para el Observatorio Económico de la Alcaldía de Armenia con datos del DANE, ECV 2025. | ||||||||
El hallazgo más preocupante de la dimensión de salud es la caída de 2,9 puntos porcentuales en la percepción positiva de la calidad del servicio de la EPS: pasó de 84,8% en 2024 al 81,9% en 2025, el deterioro más pronunciado de los últimos años. El retroceso fue más intenso en centros poblados y rural disperso (–5,0 pp). En siete departamentos del país esa proporción favorable cae por debajo del 70,0%, con Nariño, Vichada y Putumayo entre los más críticos. Si bien el Eje Cafetero no figura en los extremos negativos, la tendencia nacional indica un deterioro sistémico que requiere atención de las autoridades sanitarias locales y de las EPS que operan en la región.
7. Educación, percepción de pobreza y bienestar subjetivo
7.1 Educación y asistencia escolar
La asistencia a establecimientos de educación formal mantiene niveles elevados entre los grupos de edad de básica primaria (6–10 años: 98,3% promedio) y secundaria (11–14 años: 96,9%), pero cae progresivamente en los grupos superiores: 87,8% entre los de 15 y 16 años y solo 48,4% entre los de 17 a 21 años. Frente a 2024, la asistencia creció en los dos primeros grupos (1,1 y 0,7 pp respectivamente), pero retrocedió entre los adolescentes de 15–16 años (–2,0 pp) y en el grupo de 17–21 años (–0,7 pp). En todos los grupos, las mujeres presentan tasas de asistencia superiores a las de los hombres, con brechas de 3,2 pp en el tramo 15–16 años y 2,9 pp en el de 17–21.
Figura 4
Personas de 17 a 21 años con educación superior (%), 2019–2025

Fuente: Cardozo Y. R., para el Observatorio Económico de la Alcaldía de Armenia con datos del DANE, ECV 2025.
El indicador de máximo nivel educativo alcanzado por jóvenes de 17 a 21 años muestra avances: en 2025, el 37,6% había alcanzado el nivel superior, frente al 36,1% de 2024 y el 33,9% de 2019. El crecimiento se concentró en las cabeceras (de 42,6% a 44,7%), mientras que en zonas rurales el indicador retrocedió levemente (de 16,3% a 16,0%), ampliando la brecha entre ambas áreas. El DANE destaca que entre los departamentos con los mayores porcentajes de jóvenes de 17–21 años con educación superior se encuentran Caldas, Cundinamarca, Risaralda, Boyacá, Santander y Atlántico (todos entre 50,1% y 55,1%), ubicándose dos departamentos del Eje Cafetero —Caldas y Risaralda— entre los mejores del país, solo superados por Bogotá (60,7%) y Atlántico.
7.2 Percepción de pobreza y seguridad
El porcentaje de jefes y jefas de hogar que se consideran pobres cayó al 37,6% en 2025, el nivel más bajo de la serie y muy similar al de 2019. La reducción fue más pronunciada en centros poblados y rural disperso (–4,7 pp), donde sin embargo la pobreza subjetiva (60,1%) sigue siendo casi el doble de la registrada en cabeceras (31,2%). La percepción de pobreza sigue siendo más alta en los hogares con jefatura femenina (39,5%) que en los de jefatura masculina (35,9%).
Figura 5
Jefes/as que se consideran pobres (%), total nacional y área, 2019–2025

Fuente: Cardozo Y. R., para el Observatorio Económico de la Alcaldía de Armenia con datos del DANE, ECV 2025.
Un dato relevante para el Eje Cafetero: el DANE señala que Caldas registra el 20,5% de jefes y jefas que se consideran pobres, siendo el tercer valor más bajo del país (tras San Andrés, 6,4%, y Bogotá, 20,4%). Aunque los datos de Quindío y Risaralda están disponibles únicamente en los anexos departamentales, la posición de Caldas sugiere que el Eje Cafetero en su conjunto mantiene percepciones de pobreza subjetiva claramente por debajo del promedio nacional (37,6%), lo que es consistente con sus mejores resultados en acceso a servicios, conectividad y habitabilidad.
La percepción de seguridad en el barrio, pueblo o vereda se mantuvo estable en 80,5%, con una leve mejora en centros poblados y rural disperso (90,9%) y sin cambios significativos en cabeceras (77,5%). A nivel departamental, Bogotá y Atlántico registran los mayores niveles de inseguridad percibida, con proporciones de 37,4% y 37,0% de personas que se sienten inseguras. El Eje Cafetero, con tradición de menores índices de inseguridad percibida en los centros urbanos medianos, no figura entre los territorios críticos.
7.3 Bienestar subjetivo
La ECV 2025 midió la satisfacción con la vida en distintas dimensiones. La calificación promedio más alta corresponde a la satisfacción con la vida en general (8,2 sobre 10), seguida de la salud (7,9), la seguridad y el tiempo libre (7,6), el trabajo o actividad desempeñados (7,4) y el ingreso recibido (6,8). Comparados con 2024, la satisfacción con la salud, el tiempo libre y el ingreso registraron ligeras reducciones, mientras que los demás aspectos permanecieron estables.
Tabla 4.
Satisfacción con aspectos de vida (promedio 0–10), total nacional, 2019–2025
| Dimensión (escala 0–10) | 2019 | 2020 | 2021 | 2022 | 2023 | 2024 | 2025 |
| Vida en general | 8.2 | 8 | 8 | 7.9 | 8.1 | 8.2 | 8.2 |
| Salud | 7.9 | 7.9 | 7.9 | 7.7 | 7.9 | 8 | 7.9 |
| Seguridad | 7.1 | 7.4 | 7 | 7.2 | 7.3 | 7.6 | 7.6 |
| Trabajo/actividad | 7.2 | 7.1 | 7 | 7 | 7.3 | 7.4 | 7.4 |
| Ingreso** | 6.7 | 6.6 | 6.5 | 6.5 | 6.8 | 6.9 | 6.8 |
Fuente: Cardozo Y. R., para el Observatorio Económico de la Alcaldía de Armenia con datos del DANE, ECV 2025.
8. Conclusiones e implicaciones de política territorial
Los resultados de la ECV 2025 consolidan una imagen favorable del Eje Cafetero en los principales indicadores de calidad de vida, pero también revelan retos específicos que demandan respuestas de política diferenciadas. Las siguientes son las conclusiones principales para el Quindío:
- El Eje Cafetero —Quindío, Risaralda y Caldas— se ubica entre los siete territorios con menor déficit habitacional del país, con valores inferiores al 20%, frente al 25,6% nacional. El déficit restante es predominantemente cualitativo, lo que orienta la política hacia el mejoramiento de lo existente y no a la construcción nueva.
- La consolidación del arriendo como modalidad dominante (40,8% nacional; Risaralda entre los más altos del país) refleja una transformación estructural del acceso a la vivienda con implicaciones sobre la estabilidad patrimonial de los hogares y la demanda de instrumentos de arrendamiento social y subsidios a la compra.
- El salto de 8,3 puntos porcentuales en el acceso a internet nacional en 2025 —con Risaralda entre los cuatro primeros del país— posiciona al Eje Cafetero como región digitalmente avanzada. Sin embargo, la brecha rural persiste y representa un obstáculo para la inclusión productiva y el acceso a servicios públicos digitales en los municipios del sur del Quindío.
- La cobertura del SGSSS roza la universalidad (97,2% nacional), pero la percepción positiva de la calidad de las EPS cayó 2,9 puntos porcentuales en 2025. Este deterioro sistémico demanda monitoreo continuo por parte de las secretarías de salud y acuerdos de gestión con las EPS que operan en la región.
- Caldas es el tercer departamento del país con menor percepción de pobreza subjetiva (20,5%), y dos departamentos cafeteros —Caldas y Risaralda— figuran entre los líderes nacionales en el porcentaje de jóvenes de 17–21 años con educación superior, lo que refleja una combinación de mayor acceso a instituciones de educación superior y mercados laborales más formalizados.
- La estabilización de la jefatura femenina en 46,4% y la alta proporción de hogares monoparentales con jefa mujer sin pareja (69,0%) demandan políticas activas de inclusión económica, acceso a vivienda y protección social dirigidas específicamente a este segmento poblacional en Armenia y los municipios del Quindío.
Referencias
Departamento Administrativo Nacional de Estadística [DANE]. (2026). Encuesta Nacional de Calidad de Vida (ECV) 2025. Boletín técnico. Bogotá: DANE. Publicado el 20 de abril de 2026. Disponible en: https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/salud/calidad-de-vida-ecv/encuesta-nacional-de-calidad-de-vida-ecv-2025
