Bre-B y los instrumentos de pago en Colombia | Observatorio Económico de Armenia
OBSERVATORIO ECONÓMICO, TRIBUTARIO, FISCAL E INMOBILIARIO · SECRETARÍA DE HACIENDA, ALCALDÍA DE ARMENIA

Bre-B y la profundización de los pagos electrónicos en Colombia

Lectura del Reporte de la Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago 2026 del Banco de la República, con implicaciones para Armenia y el Eje Cafetero.

Fuente publicada el 7 de julio de 2026  ·  datos con corte a 2025 y, para Bre-B, hasta el 31 de mayo de 2026
Introducción y contexto

El 7 de julio de 2026 el Banco de la República publicó la edición 2026 del Reporte de la Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago (RIFIP), el documento anual mediante el cual el Departamento de Seguimiento a la Infraestructura Financiera consolida el comportamiento de los sistemas de pago, los depósitos de valores, la cámara de riesgo central de contraparte y los instrumentos de pago al por menor utilizados por hogares y empresas colombianas. La edición de este año tiene un hilo conductor explícito: la interoperabilidad, entendida tanto en las infraestructuras de mercado como en los pagos de bajo valor.

El hecho más relevante del período es la entrada en operación de Bre-B, el esquema interoperado de pagos inmediatos liderado por el Banco de la República, que inició operación el 6 de octubre de 2025 tras un desarrollo regulatorio y técnico gestado desde 2017. Bre-B no sustituye las billeteras móviles y los sistemas de pago de bajo valor existentes; los conecta bajo dos componentes centralizados, el Directorio Centralizado de llaves (DICE) y el Mecanismo Operativo para la Liquidación (MOL), que liquidan en tiempo real y contra dinero de banco central. En sus primeros ocho meses de operación, el esquema ya concentra volúmenes que superan varias veces el ritmo de crecimiento del resto del sistema de pagos, lo que lo convierte en el evento de coyuntura financiera más significativo del semestre para el análisis territorial que compete a este Observatorio.

Este documento traduce las cifras nacionales del RIFIP 2026 hacia su relevancia para Armenia, el departamento del Quindío y la región del Eje Cafetero, bajo el principio de que la exposición de una economía cafetera e intermedia a la transformación de la infraestructura de pagos ocurre de forma indirecta, a través de la velocidad de adopción, la estructura socioeconómica por estratos y la dependencia de flujos externos como las remesas, y no mediante series estadísticas propias que el Banco de la República no desagrega a escala departamental.

Nota metodológica

Las cifras nacionales de este documento provienen íntegramente del Reporte de la Infraestructura Financiera e Instrumentos de Pago 2026 (Banco de la República, Departamento de Seguimiento a la Infraestructura Financiera), que documenta el año calendario 2025 y, para Bre-B, el período comprendido entre el 6 de octubre de 2025 y el 31 de mayo de 2026. A partir de esta edición, los promedios diarios de instrumentos de pago se calculan sobre base 365 días.

El Banco de la República no publica estas series con desagregación departamental o municipal, a diferencia de la GEIH, el SIPSA o el índice de pobreza monetaria del DANE. Por tanto, la sección de interpretación territorial no reproduce cifras de Armenia o el Quindío contenidas en el RIFIP —que no existen—, sino que traduce analíticamente las tendencias nacionales hacia los canales de transmisión estructural relevantes para la región, complementadas puntualmente con series departamentales de remesas del propio Banco de la República, referenciadas de forma independiente.

Puntos clave
  • Bre-B despegó con fuerza: 107 millones de llaves registradas en el DICE y 930,4 millones de operaciones liquidadas en el MOL entre octubre de 2025 y mayo de 2026, por más de $143 billones.
  • Las transferencias inmediatas son el instrumento de mayor dinamismo: su valor creció 151% real y su número 152% frente a 2024, muy por encima del resto de instrumentos de pago.
  • El efectivo pierde terreno de forma desigual: a nivel nacional cayó de 91% a 65% como instrumento principal en valor entre 2014 y 2026, pero la brecha por estrato socioeconómico (81% en el estrato 1 frente a 31% en el más alto) sugiere una digitalización todavía muy heterogénea.
  • El cheque continúa retrocediendo en número de operaciones (-11,7% anual) pero conserva el mayor valor promedio por transacción de todos los instrumentos, señal de que sigue reservado a pagos de alta cuantía entre personas jurídicas.
  • La hoja de ruta de Bre-B incluye recaudos como caso de uso futuro, lo que abre una ventana de modernización para el cobro de tributos municipales en ciudades intermedias como Armenia.
+151%
Crecimiento real del valor de las transferencias inmediatas (Bre-B), 2025
930,4 M
Operaciones liquidadas en el MOL, oct-25 a may-26
107 M
Llaves registradas en el DICE a mayo de 2026
17,4 M
Transferencias electrónicas diarias, +59% en número
66%
Población para la cual el efectivo es el instrumento principal (−23 pp desde 2014)
$170,2 b
Valor de billetes en circulación, 2025 (efectivo/PIB: 8,4%)

La recomposición del mix de instrumentos de pago

En 2025 continuó la profundización de los pagos electrónicos al por menor: las transferencias siguieron siendo el instrumento más utilizado, las tarjetas mantuvieron una tendencia ascendente y el cheque prolongó su retroceso estructural.

La transferencia electrónica es, con amplio margen, el instrumento más utilizado en los pagos al por menor en Colombia. Entre sus componentes, la transferencia intra (dentro de la misma entidad, incluidas las billeteras móviles) concentra el mayor valor diario promedio, seguida de la transferencia inter tradicional, de liquidación diferida. Ninguna de las dos, sin embargo, exhibe la tasa de crecimiento de las transferencias inmediatas, el componente más nuevo del sistema y el que canaliza la operación de Bre-B: aunque su valor diario promedio (0,40 billones de pesos) todavía es menor al de los instrumentos tradicionales, su crecimiento real de 151% en un solo año no tiene comparación en el resto del ecosistema de pagos.

Figura 1
Valor promedio diario por instrumento de pago, Colombia, 2025 (billones de pesos, escala logarítmica)
Nota. Escala logarítmica en el eje horizontal dado el rango entre 0,16 y 12,80 billones de pesos entre instrumentos. Adaptado de “Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago, 2026” (Cifras clave, p. 13), por Banco de la República, 2026. https://www.banrep.gov.co/es/publicaciones-investigaciones/reporte-infraestructura-financiera/historico-reportes. Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia.
Figura 2
Variación real anual por instrumento de pago, Colombia, 2024-2025 (porcentaje)
Nota. La variación real descuenta la inflación del período. La barra de transferencias inmediatas (Bre-B) se muestra en una escala muy superior al resto de instrumentos; véase la Figura 3 para el detalle de su trayectoria de adopción. Adaptado de “Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago, 2026” (Cifras clave, p. 13), por Banco de la República, 2026. Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia.

Tabla 1

Cifras clave de instrumentos de pago agregados, Colombia, promedio diario 2025

InstrumentoValor (billones $)Var. nominalVar. realNúmeroVar. número
Transferencias electrónicas20,30+15,0%+9,0%17,4 M+59,0%
— Intra tradicional12,80+15,0%+9,0%16,3 M+66,0%
— Inter tradicional7,50+14,0%+9,0%1,1 M+2,0%
— Inmediatas (Bre-B)0,40+164,0%+151,0%2,8 M+152,0%
Tarjetas (débito + crédito)1,50+6,0%+1,0%6,7 M+14,0%
— Débito1,10+2,0%−3,0%5,1 M+11,0%
— Crédito0,30+20,0%+14,0%1,6 M+24,0%
Cheques0,54+4,0%−1,0%12.480−12,0%
— Interbancario0,38+3,0%−2,0%8.045−9,0%
— Intrabancario0,16+7,0%+2,0%4.436−16,0%
Nota. Valores en billones de pesos, promedio diario, base 365 días. Adaptado de “Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago, 2026” (Cifras clave, p. 13), por Banco de la República, 2026. Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia.

La magnitud de estos instrumentos al por menor solo se aprecia en perspectiva frente a la infraestructura mayorista del sistema financiero. El sistema de pagos de alto valor (CUD), por el que se liquidan las operaciones interbancarias y de tesorería, movilizó 109,6 billones de pesos diarios en promedio durante 2025, con un crecimiento real de 13%; los depósitos centralizados de valores, la cámara de riesgo central de contraparte y Deceval sumaron en conjunto otros 109,5 billones diarios, con un crecimiento real de 4%. Frente a ese universo mayorista de cerca de 219 billones de pesos diarios, los 13,3 billones que moviliza el conjunto de los pagos al por menor —transferencias, tarjetas y cheques— representan apenas 6% del total. Es, sin embargo, ese segmento minoritario el que crece con mayor dinamismo (12% real, frente a 4%-13% en la infraestructura mayorista) y el que concentra la innovación reciente, lo que explica por qué el RIFIP 2026 dedica su mayor extensión analítica a los instrumentos de pago y no a la plomería interbancaria.

La comparación entre las variaciones nominal y real de cada instrumento aporta un segundo matiz. La tarjeta débito es, junto con el cheque interbancario, el único instrumento cuyo valor creció en términos nominales (2,0%) pero se contrajo en términos reales (−3,0%), es decir, por debajo de la inflación del período; el cheque interbancario exhibe un patrón similar, con un avance nominal de apenas 3,0% que se traduce en una caída real de 2,0%. En el extremo opuesto, la tarjeta de crédito y, sobre todo, las transferencias inmediatas combinan crecimientos nominales y reales robustos. La lectura conjunta sugiere que la sustitución de instrumentos no ocurre de manera uniforme: el consumidor colombiano no solo traslada pagos hacia los medios electrónicos más nuevos, sino que además reduce su uso relativo de la tarjeta débito, tradicionalmente el instrumento electrónico más masificado del país.

Dos hallazgos adicionales matizan esta lectura. Primero, el botón de pagos PSE, en operación desde 2005, sigue siendo un canal de peso propio: en 2025 cursó 1,9 billones de pesos diarios en promedio, con un crecimiento de 15,8% nominal, evidencia de que la iniciación de pagos por transferencia inter no depende únicamente de los nuevos esquemas. Segundo, los pagos con código QR, disponibles desde 2019, todavía representan un volumen menor (1.297 millones de pesos y 12.820 operaciones diarias) frente al de las transferencias inmediatas, lo que indica que la llave Bre-B —y no el QR— se perfila como el vehículo dominante de los pagos inmediatos entre personas en la fase inicial del esquema.

Bre-B: la interoperabilidad hecha infraestructura

Entre el 6 de octubre de 2025 y el 31 de mayo de 2026, el esquema interoperado de pagos inmediatos liderado por el Banco de la República pasó de la puesta en marcha a un régimen de adopción sostenida.

El diagnóstico que motivó a Bre-B es esencialmente un problema de coordinación de mercado. Un estudio técnico encargado por el propio Banco de la República en 2020 y el Financial Sector Assessment Program del FMI en 2021 coincidieron en que la proliferación de billeteras y códigos QR cerrados, no interoperables entre sí, limitaba la masificación de los pagos inmediatos en el país; para dimensionar esa fragmentación, hacia 2022 el uso de transferencias cuenta a cuenta por habitante en Colombia se ubicaba muy por debajo del de economías comparables como Perú, Chile o Brasil, y la inmensa mayoría de las transferencias por depósito electrónico no salía de la entidad de origen. En lugar de sustituir las billeteras y sistemas de pago de bajo valor existentes, la arquitectura que terminó adoptando el Banco de la República —formalizada mediante el artículo 104 de la Ley 2294 de 2023 y la Resolución Externa 6 de 2023 de la Junta Directiva— los conecta a través de dos componentes centralizados: el Directorio Centralizado de llaves (DICE), que administra los identificadores que cada cliente vincula a su cuenta, y el Mecanismo Operativo para la Liquidación (MOL), que liquida en forma bruta, en tiempo real y contra dinero de banco central.

6 oct 2025
Fecha de entrada en operación
242
Entidades participantes a mayo de 2026, vía 5 SPBVI
35,1 M
Clientes con al menos una llave registrada
$153.901
Valor promedio por transacción liquidada en el MOL
Figura 3
Registro acumulado de llaves en el DICE, julio de 2025 a mayo de 2026 (millones)
Nota. El registro de llaves comenzó en julio de 2025, con anterioridad a la entrada en operación de Bre-B el 6 de octubre de 2025. De las 107 millones de llaves acumuladas a mayo de 2026, el 33% se había usado al menos una vez desde el inicio de operaciones. Adaptado de “Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago, 2026” (Gráfico S2.1, p. 90), por Banco de la República, 2026. Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia.
Figura 4
Operaciones promedio mensuales liquidadas en el MOL, por período (millones)
Nota. Comparación entre el trimestre de arranque del esquema (octubre-diciembre de 2025) y los primeros cinco meses de 2026. Entre ambos períodos el volumen mensual promedio creció 43%. Adaptado de “Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago, 2026” (Gráfico S2.2, p. 90), por Banco de la República, 2026. Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia.

Ese valor promedio de 153.901 pesos por operación liquidada en el MOL —que agrega tanto transferencias cotidianas entre personas naturales como flujos de mayor cuantía en fase temprana de adopción empresarial— es superior al que exhibe específicamente la transferencia inmediata entre personas naturales dentro del desglose más amplio de instrumentos de pago (132.415 pesos; véase la Figura 5, panel A). La diferencia, aunque no es directamente comparable en su ventana temporal exacta, es indicativa de que Bre-B ya cursa, incluso en sus primeros meses, una porción no despreciable de pagos de mayor cuantía que excede el envío cotidiano entre particulares con el que suele asociarse a los esquemas de pagos inmediatos.

Reconocimiento internacional. El Banco de la República recibió en marzo de 2026 el Central Banking Award en la categoría “Desarrollo de pagos e infraestructura de mercado: segmento minorista” por la implementación de Bre-B, en reconocimiento a su arquitectura interoperable de múltiples sistemas de pago de bajo valor inmediatos (SPBVI) y a su despliegue gradual.

Agenda a futuro: de las transferencias entre personas a los recaudos

El Banco de la República identifica explícitamente los pagos empresariales, la dispersión masiva, los recaudos, el comercio electrónico y los pagos recurrentes como los siguientes casos de uso a habilitar en Bre-B, junto con una eventual vinculación con sistemas de pagos inmediatos de otros países de la región para pagos transfronterizos. Esta hoja de ruta es directamente relevante para la gestión de tesorería de gobiernos locales, incluida la Secretaría de Hacienda de Armenia, en la medida en que el recaudo de tributos municipales por una infraestructura liquidada en tiempo real y a costos marginales podría, en un horizonte de mediano plazo, complementar los canales actuales de recaudo del predial y de industria y comercio.

Valor promedio de transacción y el retroceso desigual del efectivo

El valor promedio por transacción revela para qué usa cada tipo de persona cada instrumento; la encuesta de percepción 2026 revela que el abandono del efectivo avanza a ritmos muy distintos según la ciudad y el estrato socioeconómico.

El cheque conserva, pese a su tendencia decreciente en número de operaciones, el mayor valor promedio por transacción de todos los instrumentos de pago, tanto para personas naturales (35,50 millones de pesos) como para personas jurídicas (44,56 millones de pesos), lo que confirma que su función remanente es la de pagos puntuales de alta cuantía. Le sigue, para las personas jurídicas, la transferencia intra (22,32 millones de pesos), un indicio de que la transferencia electrónica ha ido sustituyendo al cheque en ese segmento. En el extremo opuesto, las personas naturales concentran su uso de instrumentos electrónicos en montos bajos y cotidianos: la transferencia intra por billetera móvil tiene un valor promedio de apenas 63.005 pesos.

Figura 5
Valor de transacción promedio por instrumento y tipo de originador, Colombia, 2025 (millones de pesos, escala logarítmica)

Panel A · Persona natural

Panel B · Persona jurídica

Nota. Escala logarítmica común a ambos paneles dado el rango entre 0,06 y 44,56 millones de pesos. Adaptado de “Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago, 2026” (Gráfico 3.23, p. 77), por Banco de la República, 2026. Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia.

La sexta medición de la encuesta de percepción de billetes, monedas e instrumentos de pago del Banco de la República, realizada en 2026, confirma que el efectivo sigue siendo el instrumento principal para la mayoría de los pagos habituales de los colombianos, pero con una pérdida sostenida de predominio relativo. A escala nacional, el porcentaje de población para la cual el efectivo es el instrumento principal cayó de 89% a 66% en número de pagos, y de 91% a 65% en valor, entre 2014 y 2026. Solo en los últimos tres años la caída fue de 12 y 14 puntos porcentuales, respectivamente, un ritmo de sustitución más rápido que el de la década previa.

La misma encuesta capta también el lado de la aceptación, y ahí el ritmo es más lento. El porcentaje de comercios que declara recibir sus pagos principalmente en efectivo bajó de 89% en 2023 a 85% en número de transacciones y 86% en valor en 2026, mientras que la proporción que recibe principalmente por transferencia electrónica subió de 9% a 14% en número y de 8% a 13% en valor. Comparada con la caída de 12 puntos porcentuales en el uso del efectivo por parte de los consumidores en la misma ventana de tres años, la caída de apenas 4 puntos en su aceptación por parte del comercio (en número) sugiere que buena parte del tejido comercial, en particular el de menor escala, todavía no ajusta su infraestructura de cobro al ritmo al que sus clientes migran hacia los pagos electrónicos. Esa fricción entre la demanda y la oferta de medios de pago es, precisamente, uno de los puntos donde una agenda de recaudo interoperable como la que Bre-B contempla podría tener mayor efecto de arrastre sobre el comercio de ciudades intermedias.

Figura 6
Efectivo como instrumento principal de pago, Colombia, 2014 y 2026 (porcentaje de la población)
Nota. Adaptado de “Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago, 2026” (Encuesta de percepción, p. 76), por Banco de la República, 2026. Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia.
Figura 7
Efectivo como instrumento principal en valor, principales ciudades, 2023 y 2026 (porcentaje)
Nota. Adaptado de “Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago, 2026” (Encuesta de percepción, p. 76), por Banco de la República, 2026. Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia.
La brecha por estrato es más pronunciada que la brecha por ciudad. En el estrato socioeconómico 1, el efectivo sigue siendo el instrumento principal para 80% de la población en número de pagos y 81% en valor; en el estrato de menor dependencia, esas cifras caen a 27% y 31%. Esta brecha —más de 50 puntos porcentuales— es la variable que mejor anticipa el ritmo de digitalización de los pagos en departamentos con una estructura socioeconómica menos concentrada en los estratos altos, como el Quindío.

Interpretación territorial: Armenia y el Eje Cafetero

El Banco de la República no desagrega el RIFIP por departamento; la lectura territorial que sigue traduce los hallazgos nacionales hacia los canales estructurales por los que la transformación de los pagos alcanza a una economía cafetera e intermedia.

La exposición de Armenia y el Quindío a la transformación documentada en el RIFIP 2026 es indirecta y desigual, en un sentido análogo al que este Observatorio aplica al analizar choques de precios de materias primas: el departamento no participa de la infraestructura de pagos como emisor de innovación —ningún SPBVI, banco ni fintech de Bre-B tiene sede en el Eje Cafetero— sino como receptor tardío de una ola de digitalización cuyo ritmo depende de variables estructurales locales antes que de la política nacional en sí misma. Tres canales concretan esa exposición indirecta.

Primero: la estructura por estratos anticipa un rezago de adopción

El hallazgo más útil del RIFIP 2026 para este ejercicio no es un promedio nacional, sino la brecha por estrato socioeconómico: 81% de la población del estrato 1 sigue pagando principalmente en efectivo, frente a 31% en el estrato más alto. El Quindío, y en particular su ruralidad cafetera, concentra una proporción de población en estratos 1 y 2 superior a la de las cuatro grandes metrópolis sobre las que el Banco de la República sí reporta cifras de ciudad. El propio reporte documenta que, entre 2023 y 2026, la caída del efectivo como instrumento principal fue de 23 puntos porcentuales en Bogotá y de apenas 1 punto en Medellín; si ese rango de heterogeneidad ya existe entre las cuatro ciudades más grandes del país, es razonable anticipar que una ciudad intermedia con una base rural amplia como Armenia se ubique en el extremo más lento de esa distribución, y no en el más rápido.

Segundo: la hoja de ruta de Bre-B hacia los recaudos es una ventana fiscal, no un hecho consumado

El Banco de la República señala expresamente los recaudos como uno de los próximos casos de uso a habilitar en Bre-B, junto con pagos empresariales y comercio electrónico. Para la Secretaría de Hacienda de Armenia esto representa una oportunidad de mediano plazo —no inmediata— para reducir el costo de intermediación en el recaudo del predial y de industria y comercio, en la medida en que la liquidación en tiempo real y a costo marginal bajo pueda extenderse a pagos de persona a gobierno. La experiencia de otros esquemas de pagos inmediatos maduros sugiere que esta ampliación de casos de uso suele tardar entre uno y tres años después del lanzamiento del esquema de persona a persona, por lo que 2027-2028 es un horizonte razonable para que el Observatorio revise si la modernización del recaudo local es ya viable.

Tercero: las remesas conectan al Quindío con la agenda de interconexión transfronteriza

Las remesas hacia Colombia alcanzaron 2,8% del PIB en 2025, un máximo histórico, con un crecimiento anual de 10,6% (Banco de la República, 2025). El Quindío es, dentro de esa cifra nacional, uno de los departamentos con mayor dependencia relativa de este flujo: según cifras del Banco de la República, las remesas hacia el departamento crecieron 19% entre 2023 y 2024, hasta USD 262,9 millones, un monto que prácticamente equipara el total de las exportaciones departamentales de ese año (USD 263,5 millones), con Estados Unidos, España y Chile como principales países de origen. El RIFIP 2026 dedica una sección completa a documentar que los pagos transfronterizos siguen siendo más costosos que los domésticos —el costo promedio de una remesa de USD 200 en América Latina fue de 6,3% en el primer trimestre de 2025, muy por encima de la meta de 3% fijada por Naciones Unidas para 2030— y plantea la interconexión internacional de sistemas de pagos inmediatos, del tipo de Bre-B, como una de las vías para reducir esos costos. Si esa agenda avanza, un departamento con la dependencia de remesas del Quindío tiene más que ganar que el colombiano promedio.

USD 262,9 M
Remesas recibidas por el Quindío en 2024 (+19% frente a 2023), equivalentes a casi el total de las exportaciones departamentales de ese año
Fuente: Banco de la República, encuesta trimestral de remesas por departamento receptor. Elaboración: Cardozo, Y. R. (2026), Observatorio Económico, Secretaría de Hacienda de Armenia.
2,8% del PIB
Remesas de trabajadores como proporción del PIB de Colombia en 2025, máximo histórico (+10,6% anual)
Fuente: Banco de la República (2026), Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago, Gráfico 4.2. Elaboración: Cardozo, Y. R. (2026), Observatorio Económico, Secretaría de Hacienda de Armenia.

La conclusión práctica para el Observatorio es doble. De un lado, el seguimiento a la adopción de Bre-B debería incorporarse como variable de monitoreo recurrente, no porque exista una serie departamental hoy disponible, sino porque su eventual desagregación —si el Banco de la República la publica en ediciones futuras del RIFIP, como ya ocurre con las remesas— permitiría por primera vez medir de forma directa la velocidad de inclusión financiera digital de la ruralidad cafetera. De otro lado, la ventana de modernización del recaudo local a través de infraestructura interoperable amerita una evaluación técnica propia, en coordinación con la Dirección de Tesorería, antes de que la ampliación de casos de uso de Bre-B esté disponible a escala nacional.

Referencias

Citación en formato APA 7.

Banco de la República. (2026). Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago, 2026. Departamento de Seguimiento a la Infraestructura Financiera. https://www.banrep.gov.co/es/publicaciones-investigaciones/reporte-infraestructura-financiera/historico-reportes

Banco de la República. (2026). Las remesas de trabajadores en Colombia. Departamento Técnico y de Información Económica. https://www.banrep.gov.co/es/las-remesas-trabajadores-colombia

Banco de la República. (s. f.). Información de remesas por país de origen y departamento receptor. https://www.banrep.gov.co/en/node/34593

Banco Mundial. (2025). Remittance Prices Worldwide. Citado en Banco de la República (2026), Reporte de la infraestructura financiera e instrumentos de pago.

Elaborado por Cardozo, Y. R., para el Observatorio Económico, Tributario, Fiscal e Inmobiliario de la Secretaría de Hacienda de la Alcaldía de Armenia, Quindío, con base en datos del Banco de la República.

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