Actualizado 02/03/2026
I. Contexto
En los años recientes, la discusión en Colombia acerca de la educación superior se ha enfocado sobre todo en la cobertura, el ingreso y la calidad académica. No obstante, lo que comienza a redefinir el futuro del mercado laboral y del sistema educativo es un factor estructural: la transformación demográfica.
La disminución constante en la natalidad, que se ha notado a nivel nacional y de manera más significativa en ciudades intermedias como Armenia, está modificando la base poblacional que nutre los diversos niveles del sistema educativo.
En la educación superior, este fenómeno no se presenta de forma instantánea. Su efecto es, en cambio, acumulativo y progresivo: comienza con una disminución de los nacimientos, se manifiesta años más tarde en el cierre de jardines, la disminución de la matrícula en las escuelas primarias y secundarias y finalmente llega a la educación superior y al mercado laboral. Por lo tanto, las elecciones que se realicen hoy en cuanto a educación y formación de talento humano determinarán la habilidad de cada región para producir empleos, tener productividad y mantener una sostenibilidad fiscal en el futuro.
Los resultados positivos conviven con una realidad territorial heterogénea: mientras la cobertura crece, la población joven comienza a reducirse, especialmente en territorios que enfrentan procesos de envejecimiento acelerado y migración juvenil. Bajo estas circunstancias, Armenia afronta un reto doble. Por una parte, tiene que prepararse para que la demanda potencial de educación superior disminuya en el mediano y largo plazo; por otra parte, debe asegurarse de que los cursos ofrecidos sean relevantes y se alineen con las dinámicas productivas regionales, para ayudar a disminuir el desempleo y aumentar la empleabilidad. La educación superior deja de ser únicamente un asunto de acceso y se convierte en un instrumento estratégico de desarrollo territorial
II. La educación superior en Colombia
En los últimos diez años, el acceso a la educación superior en Colombia ha crecido considerablemente. Según el informe 123 del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Universidad Javeriana, entre 2014 y 2024 se ha registrado un progreso constante en la inclusión de jóvenes en el sistema educativo superior, al aumentar la cobertura bruta nacional del 49,82 % al 57,53 %.
La expansión de la oferta académica, el fortalecimiento de la educación pública, los programas de financiamiento y crédito educativo, así como un incremento en la valoración social de la educación como medio para escalar en la sociedad son factores que contribuyen al crecimiento. En términos generales, Colombia logró aproximarse a las normas regionales; sin embargo, sigue estando por debajo de los niveles de cobertura que se registran en naciones de la OCDE.
Gráfica 1. Cobertura bruta nacional en educación superior (2014–2024)

La gráfica muestra que, aunque la tendencia es ascendente en general, el proceso no ha seguido un patrón lineal. Se nota una desaceleración y hasta una ligera contracción entre 2018 y 2020, relacionada con los choques sociales y económicos que impactaron la permanencia y el acceso de los alumnos. Sin embargo, desde 2021 la cobertura vuelve a su camino de crecimiento, y en 2024 llega a ser la más alta de la serie.
No obstante, el mismo estudio de la Universidad Javeriana señala que esta expansión en la cobertura coexiste con señales de alerta a nivel estructural. Se observa, en particular, una reducción constante de las inscripciones en programas de pregrado, particularmente en el ámbito privado; además, hay una presión cada vez mayor sobre la rentabilidad y la sustentabilidad financiera de ciertos programas académicos. Esto indica que el crecimiento porcentual de la cobertura no significa necesariamente un incremento absoluto en el número de alumnos; podría suceder en un escenario donde las cohortes de jóvenes están disminuyendo.
En resumen, la transformación de la educación superior en Colombia revela un sistema que ha conseguido ampliar su cobertura, pero que empieza a afrontar nuevos límites estructurales. La disminución de la población joven es el más importante a futuro, lo que requiere repensar el modelo tradicional de crecimiento que se basa en aumentar los cupos y avanzar hacia una estrategia enfocada en sostenibilidad, pertinencia y articulación con el mercado laboral.
3. Análisis comparado: resultados nacionales vs Armenia
A pesar de que Colombia ha conseguido aumentar la cobertura en educación superior durante los últimos diez años, la situación demográfica de ciudades intermedias como Armenia sugiere un panorama distinto a mediano y largo plazo.
Se prevé que la población de 15 a 24 años, la cohorte principal para ingresar a la educación superior disminuirá de manera gradual en los próximos decenios. La población joven de Armenia verá una reducción continua entre 2030 y 2050, lo que significa que la demanda potencial universitaria se reducirá estructuralmente, sin importar lo que se ofrezca.
La proyección local de la población joven y la cobertura bruta nacional (57,53 % en 2024, según el LEE de la Universidad Javeriana) se cruzan para evidenciar este contraste.
Gráfica 2. Cruce entre cobertura nacional y población potencial (15–24 años) en Armenia (2030–2050)

La gráfica muestra dos tendencias simultáneas:
- Una línea descendente de población 15–24, que representa la base potencial de estudiantes.
- Una estimación de “matrícula potencial” si Armenia lograra mantener el nivel de cobertura nacional actual del 57,53%.
Aún si Armenia lograra y sostuviera la cobertura nacional de 2024, la cantidad total de alumnos tendería a bajar con el tiempo como consecuencia del descenso demográfico. Esto implica que el reto no será solamente extender el acceso, sino también administrar un sistema con una cantidad reducida de estudiantes potenciales.
En la práctica, esta situación podría significar:
- Reducción de la presión por nuevos espacios en universidades.
- Peligro de que la infraestructura académica no se use lo suficiente.
- Aumento de la competencia entre instituciones para captar alumnos.
- La necesida de redefinir los programas académicos para asegurar la sostenibilidad y la pertinencia
El contraste entre los resultados a nivel nacional y la realidad local revela que, cuando la base demográfica disminuye, el crecimiento porcentual de cobertura no asegura estabilidad en matrícula. Por lo tanto, en Armenia, la planificación educativa tiene que incluir de forma explícita el elemento demográfico como un componente estructural a medio y largo plazo.
4. Relación entre educación superior, desempleo y empleabilidad regional
No se puede restringir el estudio de la educación superior a la matrícula o a la cobertura. La habilidad del mercado laboral para recibir talento preparado es el factor clave. En esta línea, el desempeño del desempleo en Armenia y la evolución de las vacantes inscriptas nos posibilitan acercarnos a la conexión existente entre la capacitación profesional y la empleabilidad en la región.
De acuerdo con el artículo de desempleo del Observatorio Económico de la Alcaldía, Armenia tuvo en 2025 una tasa general de desempleo del 10,0 %, y una tasa cercana al 17% entre los jóvenes; esto muestra que la población joven es más vulnerable en comparación con el mercado laboral total. Esta información indica que el desafío no es solo aumentar la disponibilidad de acceso a la educación superior, sino garantizar que la capacitación satisfaga las demandas productivas del área.
La serie anual de ofertas/vacantes registradas en Armenia entre 2019 y 2023 se elaboró utilizando el Anexo de Demanda Laboral (Servicio Público de Empleo).
Gráfica 3. Vacantes/ofertas de empleo registradas – Armenia (2019–2033)
(Histórico y proyección a 10 años)

La serie histórica presenta una notable volatilidad, con un descenso durante la época de crisis económica y una posterior recuperación. Para estimar cómo será el comportamiento en los próximos diez años (2024-2033), se aplicó una tasa media de crecimiento anual compuesta (CAGR) correspondiente al período 2019-2023:

donde:
- V2023= vacantes registradas en 2023
- V2019= vacantes registradas en 2019
La proyección anual se estimó mediante:

donde k es el número de años hacia adelante.
El objetivo de este ejercicio no es anticipar el futuro del mercado laboral con precisión, sino crear un escenario base que sea consistente con la conducta reciente. La tendencia indica que, a pesar del crecimiento moderado, la cantidad de puestos vacantes no se incrementa exponencialmente.
Para evaluar la relación entre oferta educativa y demanda laboral, se construyó un Índice de Presión Laboral, definido como:

Es decir, el número de vacantes disponibles por cada joven potencialmente formado.
Gráfica 4. Índice de presión laboral – Armenia (2025–2033)
(Vacantes por potencial formado)

La interpretación de la gráfica de presión laboral ejemplifica lo siguiente:
- Entre más cercano a uno sea el índice, habría una mayor capacidad de absorción del mercado laboral sobre la población formada.
- Entre menor sea el resultado o más se acerque a cero, significa que hay menos vacantes por cada joven formado, aumentando la competencia laboral.
Sin embargo, el mercado labora de Armenia ha mostrado dificultades para la generación de puestos de trabajo adicionales, con lo que, si las vacantes se estancan, la presión laboral podría mostrar valores críticos. Si se asume que la generación de vacantes se estancan alrededor de los 16,400, el índice de presión laboral se establecería en torno al 0.41 para el año 2033.
Con estas proyecciones podemos concluir que, más matrículas pueden significar más competencia si el mercado no crece al mismo ritmo, por eso los planes de desarrollo en educación no pueden ser ajenos al desarrollo económico. Adicional el envejecimiento poblacional al que se enfrenta la ciudad de Armenia, como la sociedad en general, cambia la naturaleza del problema. En el corto plazo, el desafío es integrar a jóvenes capacitados. En el largo plazo, si no se planifica de manera apropiada, la disminución en la población juvenil podría resultar en una falta de talento.
Como resultado a esta problemática, Armenia debe buscar apalancarse de estrategias integradas en las que la educación superior, la formación técnica, el fomento de inversión y la creación de empleo colaboren entre sí. En caso contrario, la ciudad podría afrontar al mismo tiempo desempleo juvenil en el presente y una escasez de capital humano en el futuro.
5. Desafíos estructurales de la educación superior
El estudio realizado muestra que la educación superior en Armenia se halla en un cruce de caminos estructural, influido por tres fuerzas concurrentes: el cambio demográfico, la dinámica del mercado de trabajo y la sostenibilidad institucional del sistema educativo.
En primer lugar, la disminución gradual de la población joven (de 15 a 24 años) supone que, a mediano y largo plazo, habrá una tendencia a reducirse el número potencial de alumnos universitarios. Este fenómeno cambia la lógica convencional de expansión educativa, que se fundamenta en aumentar los espacios disponibles. El desafío ya no consistirá en aumentar la cantidad, sino en mantener la calidad, la pertinencia y la eficiencia en un entorno de menor demanda demográfica.
En segundo lugar, la intersección entre las vacantes registradas y la formación potencial demuestra que no existe una correlación automática entre el empleo y la educación. El Índice de Presión Laboral creado en este estudio indica que, incluso en situaciones de crecimiento moderado del mercado laboral, la captación de talento está supeditada a la capacidad efectiva para crear empleo formal. Esto exige reconsiderar la educación superior como una herramienta vinculada al desarrollo productivo de los territorios y no como un sistema desconectado del contexto económico.
En tercer lugar, el envejecimiento de la población plantea un reto extra: en el corto plazo se experimenta una presión competitiva para la inclusión laboral de los jóvenes, mientras que a largo plazo podría haber una falta de talento cualificado, sobre todo si la migración juvenil persiste y no se establecen tácticas para mantener o atraer a personas en edad productiva.
Lo mencionado anteriormente plantea cuatro desafíos estructurales para la ciudad de Armenia, el primero y más importante es que debe haber pertinencia academica y alineación sectorial con el fin de que los programas de educación superior deben responder a las necesidades reales de los sectores económicos estratégicos del territorio. En ese orden de ideas podemos implementar estrategias articuladas entre la educación, la empresa y el Estado, mediante una planificación educativa coordinada con políticas de inversión, emprendimiento y formalización laboral.
Por otro hay que repensar modelos donde la potencial reducción en las mátriculas no afecten la estabilidad financiera de las instituciones ya sean públicas o privadas, anticipando los ajustes necesarios para la atención de la población activa, lo que conlleva a una gestión demográfica estratégica mediante políticas de atracción y retención como parte fundamental para un buen desarrollo económico.
Para concluir, el futuro de la educación superior en Armenia no está únicamente determinado por aumentar la cobertura. Se basa en fusionar la demografía, el mercado laboral y la planificación territorial con una perspectiva a largo plazo. La educación superior tiene que convertirse en un instrumento que fomente la cohesión social y la productividad, y que pueda adecuarse tanto a una población en constante cambio como a un ambiente laboral dinámico.
La evidencia indica que el verdadero reto no es formar más, sino hacerlo de mejor manera y para lo que el territorio precisa realmente, garantizando que cada generación joven tenga posibilidades concretas de integrarse al mercado laboral y contribuir al progreso regional.
Referencias:
· Laboratorio de Economía de la Educación (LEE), Pontificia Universidad Javeriana (2024). Estadísticas en educación superior en pregrado en Colombia – Informe 123.
· Servicio Público de Empleo (SPE). Anexo de Demanda Laboral – Año 2023 (Municipios).
· Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) – Mercado laboral.
· Observatorio Económico de Armenia (2025). Tasa de desempleo – Armenia y principales ciudades del Eje Cafetero.
· Proyecciones demográficas municipales – Matriz etaria utilizada para el análisis (2025–2050).
Actualizado: 6/11/2024
I. Contexto
Entre 2021 y 2023, se ha registrado el cierre de un total de seis instituciones educativas en el departamento del Quindío, según datos del Ministerio de Educación procesados por el Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Universidad Javeriana. De estas instituciones, cuatro eran privadas y dos públicas. Esta situación refleja una tendencia preocupante que se extiende a nivel nacional. Si bien el volumen de cierres en el Quindío es bajo en comparación con otras regiones, el impacto es significativo debido al tamaño reducido del departamento y al rápido desgaste de su bono demográfico.
La educación constituye un eje fundamental para la movilidad social y el avance intergeneracional; su ausencia o reducción en calidad eleva el riesgo de deterioro en proyecciones económicas y sociales. En particular, el Quindío enfrenta una disminución acelerada en su población joven, especialmente en el rango de 0 a 19 años, cuya tendencia descendente según el DANE continua hasta 2035.
Esta dinámica plantea desafíos para el desarrollo regional, ya que la disminución de la población juvenil limita el futuro capital humano, afectando potencialmente la competitividad y el crecimiento económico del Quindío y, en especial, de su capital, Armenia.
Proyecciones poblacionales según rango de edad en el Quindío.

II. Análisis
El análisis de la educación requiere un alto grado de rigor, comparable al necesario en estudios económicos, debido a la amplia diversidad de opiniones y perspectivas que existen al respecto. El cierre de colegios se explica por varias razones que descansan en un mismo fondo, la disminuciones de la demanda como consecuencia a una disminución de población joven y deserción estudiantil. En 2023, la matrícula escolar experimentó una disminución del 2,8% a nivel general y del 2,4% en Armenia, mientras que en 2022 la reducción fue del 1,6% y 0,4%, respectivamente.
Estudiantes de colegio por Municipio en el Quindío años 2021 a 2023.

Los nacimientos a nivel departamental han mostrado reducciones alarmantes, lo que genera inquietudes en diversos sectores de la sociedad quindiana, particularmente en lo que concierne al sector de la educación básica y media (el estudio de este documento). En 2021, se registraron 5048 nacimientos, cifra que disminuyó a 4769 en 2022, y cerró con 4224 para el año 2023. Además, la tasa de fecundidad general a nivel departamental ha disminuido de 36 nacimientos por cada mil mujeres en edad fértil a 34 en 2022, y el año 2023 alcanzó los 30 nacimientos.
Nacimientos por Municipio en el Quindío año 2021 a 2023

El cierre de instituciones educativas impacta negativamente la acumulación de capital humano, entendido como el conjunto de conocimientos y habilidades adquiridos que permiten la movilidad y el ascenso social de las personas. Históricamente, la educación ha desempeñado un rol clave en el incremento del bienestar social (Paul A. David, 2004, Pág 1). En especial para el caso Colombiano “la educación como motor de movilidad social está limitado por una baja movilidad social y alta segregación dentro de las mismas instituciones” (Jaramillo-Echeverri, J, 2024, Pág 3). Sin embargo, la ausencia de educación de alta calidad genera limitantes en las proyecciones esperadas de un crecimiento en el largo plazo.
Esto plantea una pregunta clave en el contexto de la discusión del Acto Legislativo 018 de 2024, que busca modificar el artículo 356 de la Constitución para aumentar la inversión en educación inicial. Es crucial evaluar objetivamente el impacto de estos recursos en la calidad educativa, dado que el incremento en el presupuesto no necesariamente implica mejoras. De hecho, el gasto por estudiante en educación básica y media en el sistema público ha aumentado 2.84 veces, de $1.62 millones en 1994 a $4.63 millones en 2023 (Oquendo Victoria & Sánchez Torres, 2024, p. 1), sin que esto se refleje en avances significativos en las pruebas PISA. (ver resultados).
III. Conclusiones
El cierre de instituciones educativas es impulsado por una menor demanda derivada de la contracción del bono demográfico esto tiene impactos que van más allá del sector educativo, y pone en riesgo el crecimiento y el tejido económico, esta disminución responde a bajas tasas de fecundidad y un componente migratorio, donde las remesas son una alerta de estos fenómenos, en el cual, para el año 2023 incrementaron en un 2%.
Si bien la descentralización y el aumento de las transferencias a los departamentos representan oportunidades, una asignación inadecuada podría generar una presión fiscal. Más recursos para la educación básica primaria y media solo serán efectivos con una evaluación rigurosa; de lo contrario, podrían representar un desgaste de recursos.
Es crucial fomentar la vinculación entre los sectores educativo y productivo y asegurar la generación de recursos que se destinen al fortalecimiento empresarial y productivo, es importante invertir en el sector empresarial y el equipamiento de ciudad, un factor preponderante que vuelva una ciudad más atractiva.
Referencias.
- LEE. 2024. Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Pontificia Universidad Javeriana. (2024). Informe No. 106. Cerrando puertas: la realidad del cierre de colegios en Colombia. Disponible en https://lee.javeriana.edu.co/publicaciones-y-documentos
- Dane (2024). Proyecciones de Población. DANE – Proyecciones de población
- Jaramillo-Echeverri, J. (2024). Movilidad social en la educación: el caso de la Universidad de los Andes en Colombia entre 1949 y 2018.(Working Paper No 61). Cuadernos de Historia Económica. Banco de la República.
- MEN. 2024. Ministerio de Ecuación Nacional. Matrículas. Matrículas | Ministerio de Educación Nacional
- Paul A. David. (2004). Knowledge management innovation in the knowledge economy.
- Senado de la República de Colombia. (2023, octubre 31). Proyecto de ley que busca la descentralización del país será socializado en el Congreso. Senado de la República de Colombia.
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Versión: 26/05/2023
La educación es un factor central para garantizar crecimiento y desarrollo económico, a la vez que aumenta la probabilidad de otorgar un mayor nivel de bienestar a quien alcanza logros académicos, toda vez que permite la mejorar de habilidades en el desempeño laborar, contribuye con mejores ideas e innovación a las áreas donde labora.
La ciudad de Armenia, en comparación con la Rap Eje Cafetero logra mejores puntajes en la pruebas saber once, con lo que en términos comparativos, se está haciendo la tarea.
En efecto, la ciudad de Armenia logra en la pruebas saber 11 un puntaje promedio de 264 en los colegios públicos y de 304 en los privados. Ibagué alcanza 253 en los colegios públicos y 284 en los privados. Manizales logra 259 en los públicos y 292 en los privados y Pereira 254 en los públicos y 295 en los privados.
Para la ciudad de Armenia el número de pruebas cubre mas del 98% del total de estudiantes. El análisis por estrato indica que el estrato 1 logra una mayor frecuencia en torno a 275, aunque hay una distribución más uniforme entre 183 y 288. El estrato 2 logra una mayor frecuencia en torno a los 249, con una distribución más uniforme entre los 210 y 314. La mayor frecuencia para el estrato 3 se presenta hacia los 288, con una distribución más uniforme entre los 223 y 328 de puntaje. La mayor frecuencia para el estrato 4 es de 301, distribuyéndose entre los 236 y 354. La mayor frecuencia para el estrato 5 ronda los 354 puntos, distribuyendose entre 301 y 354. Finalmente para el estrato 6, la mayor frecuencia de puntaje es de 328 puntos, con resultados muy dispersos en su distribución: 170, 249 y 328 de puntaje con igual frecuencia.
Es claro que se presentan diferencias entre la educación pública y la educación privada, con lo que el siguiente análisis se centrará en los factores que crean la brecha entre los resultados de calidad de los colegios públicos con relación a los colegios privados.
5.5.1 Problemas identificados
La educación es un proceso a lo largo del tiempo, con lo que bajas bases del incio repercuten en los estados superiores. Por tanto, una baja base de calidad en los cursos de primaria, estarán definiendo un rendimiento mediocre en los cursos de secundaria. Allí habria que centrar parte del análisis de la calidad de la educación pública.
Otro de los factores que inciden en el rendimiento escolar corresponde a la distancia que hay entre el lugar de residencia del estudiante y el centro educativo. Numerosos estudios demuestran que ante la escaces de recursos económicos, los núcleos familiares matricularán a sus hijos en el centro educativo de menor distancia al hogar. En la medida que aumenta la dispobilidad económica, los núcleos familiares tenderán a matricular a sus hijos en instituciones de mayor calidad.
En suma a lo anterior, se junta las dificultades de los recursos para solvertar la jornada diaria. Muchos estudiantes no tienen forma disponer de dinero para comprar la media mañana o media tarde, lo que hace tediosa la jornada escolar.
Como complemento, muchos estudiantes perciben que falta apoyo familiar en etapas críticas como son la niñez y adolescencia. Esta situación se deriva en gran parte de los casos en la necesidad que tienen los padres de trabajar para mantener el hogar, lo que hace que los niños se ven enfrentados a largos periodos de tiempo en condiciones de soledad, sin guía ni el cuidado necesario.
Desde el punto de vista operativo, muchos padres de familia perciben que los días efectivos de clase en algunos colegios públicos alcanzan a penas los tres días a la semana. Continuos eventos del cuerpo profesoral, reuniones, eventos, etc., impiden que el estudiante reciba una jornada educativa completa, lo que ocasiona que los temas que se deban abarcar no sean tratados a profundidad.
Estos grupos familiares también experimentan ausencia de recursos claves como acceso a Internet, tiempo de tutores y otros medios educativos que mejoran y hacen mas entrenido el proceso de aprendizaje.
Por último, los estudiantes de secundaria perciben cada vez una menor retribución social y económica de cursar estudios formales, con lo que pierden el interés por un buen proceso de aprendizaje y tampoco tienen el reto de continuar con una formación a nivel terciario.
5.5.2 Árbol de Problemas y Posibles soluciones
Árbol de Problemas dimensión educación:

Árbol de posibles soluciones dimensión educación:


