I. Contexto

Manizales registra la tasa de desocupación más baja de las cuatro ciudades (7,7%), seguida de Pereira (9,1%), Armenia (11,4%) e Ibagué (12,4%). La brecha entre la ciudad con menor y mayor desempleo es de casi 5 puntos porcentuales.

Frente al mismo trimestre del año anterior, Pereira y Manizales muestran mejoras notables: Pereira redujo su TD en 1,75 pp (pasó de 10,8% a 9,1%) y Manizales en 1,94 pp (de 9,6% a 7,7%). En contraste, Armenia empeoró con un incremento de casi 1 pp en su tasa de desempleo, mientras que Ibagué se mantuvo prácticamente estable con una leve caída de 0,13 pp.

CONSULTE EL TABLERO INTERACTIVO

Fuente: Secretaría de Hacienda de Armenia con datos Dane (2026)

La informalidad marcó para Armenia 43.4% (-0.8% frente al mismo trimestre del año anterior), Ibagué 48.2% (-0.5%), Pereira 41.0% (+5.0%) y Manizales 36.8% (+2.0%). La nacional marcó 55.3% (-0.7%).

El desempleo juvenil marcó para Armenia 17.5% (-1.3% frente al mismo trimestre del año anterior), Ibagué 19.1% (-2.2%), Pereira 14.7% (-0.6%) y Manizales 14.9% (-2.2%). La nacional marcó 15.3% (-1.1%).

II. Ocupación y participación

Pereira y Manizales no solo redujeron el desempleo sino que lo hicieron ampliando su mercado laboral. Pereira sumó 17.800 ocupados y Manizales 15.700 en términos interanuales, cifras muy significativas. Esto se refleja en incrementos de la tasa de ocupación de +2,5 pp y +2,9 pp respectivamente, los más altos entre las cuatro ciudades.

Armenia e Ibagué, por el contrario, perdieron ocupados: Armenia alrededor de 800 e Ibagué cerca de 1.200. En Armenia esto es particularmente preocupante porque además aumentó la población desocupada en 1.600 personas, lo que explica el deterioro de su TD.

La Tasa Global de Participación subió en Pereira (+1,6 pp) y Manizales (+1,9 pp), indicando que más personas se incorporaron al mercado laboral y lograron encontrar empleo. En Armenia y en Ibagué la TGP bajó, lo que sugiere un efecto de desaliento en parte de la población.

III. Estructura del empleo por posición ocupacional

Armenia tiene una estructura de empleo marcadamente informal: el 42,6% de sus ocupados son trabajadores por cuenta propia, la proporción más alta de las cuatro ciudades, mientras que solo el 44,1% son empleados particulares. En Manizales y Pereira la relación se invierte: cerca del 59-60% son asalariados del sector privado y alrededor del 30% son cuenta propia, lo que indica una estructura más formalizada.

Ibagué se ubica en un punto intermedio con 55,9% de empleo particular y 31,9% de cuenta propia.

IV. Principales sectores económicos

El comercio y reparación de vehículos es el mayor empleador en las cuatro ciudades sin excepción, seguido por la administración pública, educación y salud, y la industria manufacturera.

Algunos movimientos sectoriales relevantes en la comparación interanual:

  • Pereira tuvo un crecimiento generalizado: el comercio sumó 5.100 ocupados, la administración pública y salud 6.800, las actividades artísticas y de entretenimiento 8.200, y las actividades profesionales y técnicas 5.300. Sin embargo, la construcción perdió nada menos que 20.300 empleos (cayó de 43.300 a 23.000), una contracción enorme que fue más que compensada por el dinamismo de los demás sectores.
  • Ibagué mostró crecimiento en comercio (+4.100) y construcción (+2.900), mientras que las actividades profesionales perdieron 6.500 ocupados y la administración pública 2.100.
  • Manizales destacó en alojamiento y servicios de comida (+5.000) y actividades artísticas (+3.700), pero las actividades financieras perdieron 1.500 ocupados.
  • Armenia se mantuvo relativamente estable sin grandes movimientos sectoriales; su mayor ganancia fue en industria manufacturera (+2.400).

V. Subocupación

Ibagué logró una reducción importante de la tasa de subocupación (de 5,3% a 4,1%, una caída de 1,2 pp), lo que indica una mejora en la calidad del empleo. En contraste, Pereira subió 1 pp en subocupación (de 3,3% a 4,3%), sugiriendo que parte de los nuevos empleos generados no satisfacen plenamente las expectativas de los trabajadores en términos de horas o ingresos. Armenia presenta la subocupación más alta (5,4%), lo que indica insatisfacción por la naturaleza del empleo (trabajo en lo que no se preparó) o menos horas de lo que quisiera.

VI. Conclusiones

Las cuatro ciudades muestran dos dinámicas claramente diferenciadas. Pereira y Manizales están en una trayectoria positiva con generación significativa de empleo, mayor participación laboral y tasas de desempleo a la baja. Armenia e Ibagué, en cambio, enfrentan un mercado laboral más débil, con pérdida de ocupados, menor participación y, en el caso de Armenia, un deterioro visible del desempleo. La estructura ocupacional de Armenia, con su alta dependencia del trabajo por cuenta propia, la hace especialmente vulnerable.

Referencias

Dane. (2026). Empleo y Desempleo. https://www.dane.gov.co/files/operaciones/GEIH/pres-GEIH-ene2026.pdf

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