Un mismo sismo, tres choques distintos
Pereira concentró el daño productivo —la mayoría de las víctimas y el colapso de edificaciones en el núcleo comercial—; Manizales concentró el daño habitacional, con el mayor número de viviendas comprometidas; Armenia salió comparativamente indemne. Esa diferencia de naturaleza, y no solo de magnitud, es la que separa las tres proyecciones: el VAB cae más en Pereira, pero el IPC sube más en Manizales.
La cadena de transmisión
El ejercicio es recursivo: el sismo entra por una única puerta —la interrupción de la actividad y la destrucción de capital— y de ahí se propaga hacia el empleo y, por último, hacia los precios. Cada eslabón alimenta al siguiente; ninguno se calibra por separado.
Trayectorias proyectadas
Línea continua: observado y proyección con sismo. Línea punteada gris: contrafactual sin sismo, estimado con modelos SARIMA sobre la serie en logaritmos, con variables de intervención para 2020–2021. Series de entrada en su versión «Cifras RAP».
Impacto atribuible al sismo
Desviación de cada indicador respecto de su línea base contrafactual. Es la medida limpia del choque: descuenta la tendencia, la estacionalidad y el ciclo que habrían ocurrido de todos modos.
De dónde sale el efecto sobre el IPC
Descomposición de la desviación de la inflación trimestral por canal, en puntos porcentuales. Los canales de costo empujan hacia arriba; el deterioro del mercado laboral empuja hacia abajo. En Manizales el arriendo pesa mucho más que en las otras dos ciudades porque perdió una fracción del parque habitable diez veces mayor.
Cifras proyectadas
VAB en miles de millones de pesos constantes; población en miles de personas; IPC en índice base 2018 = 100. La variación anual del IPC se calcula contra el mismo trimestre de 2025.
Cómo se midió el choque
El índice de severidad traduce el parte de daños de la UNGRD en dos dimensiones económicamente distintas: la que golpea la capacidad de producir y la que golpea la capacidad de habitar. Se normaliza por población y por hogares, y se ancla en el único dato de disrupción observado directamente —el 34% de negocios cerrados en Pereira.
Víctimas equivalentes = fallecidos + desaparecidos + 0,30 × heridos. Viviendas equivalentes destruidas = colapsadas + 0,30 × averiadas. Pereira reporta «estructuras» (edificaciones multiunidad) mientras Manizales y Armenia reportan viviendas; se aplicó un factor de armonización de 8 unidades por estructura en Pereira. Población y hogares del área metropolitana, derivados de la PET del propio panel.
Parámetros, supuestos y límites
Lo que la muestra sí permitió estimar
El único episodio de choque agregado dentro del panel es la pandemia. De él salen las dos elasticidades centrales: la respuesta del empleo al producto y el reparto de los trabajadores desplazados entre desocupación e inactividad.
- Elasticidad empleo–producto en 2020T2: 2,07 en Armenia, 1,43 en Pereira, 0,90 en Manizales.
- De cada trabajador desplazado, pasó a la desocupación el 38% en Armenia, el 55% en Pereira y el 56% en Manizales; el resto salió a la inactividad.
Un confinamiento es más destructor de empleo que un sismo: el trabajador no podía salir a buscar trabajo. Por eso las elasticidades se contrajeron un 30% y se encogieron hacia la media entre ciudades antes de usarlas.
Lo que la muestra no permitió estimar
Dos regresiones fallaron, y es un resultado en sí mismo:
- Okun en tiempos normales. Fuera de la pandemia, el empleo y el VAB están desacoplados a frecuencia trimestral en las tres ciudades: coeficientes de 0,00 a 0,06, todos no significativos, R² ≈ 0,00.
- Curva de Phillips. La brecha de desempleo no explica la inflación trimestral en ninguna de las tres ciudades (t entre −1,1 y 0,2).
Consecuencia directa: el canal de demanda sobre el IPC no se estima, se impone con κ = 0,06, un valor conservador tomado de la literatura regional. El efecto sobre precios de este ejercicio descansa casi por completo en el lado de costos.
Parámetros de transmisión
Advertencias sobre el resultado
- Los partes de daño son preliminares y se contradicen entre fuentes. El reporte departamental del 18 de agosto asigna a Risaralda 40 viviendas averiadas, mientras el reporte municipal del mismo día registra 66 estructuras colapsadas solo en Pereira. Los escenarios están para cubrir ese rango.
- La línea base es el eslabón más débil. El VAB de las tres ciudades oscila con un ciclo de dos años en la parte final de la muestra (−12% interanual en 2023, +18% en 2024T4, +16% en 2026T2); el error del backtest a cuatro trimestres es de 8,5%, superior al choque estimado para Armenia.
- El rebote de reconstrucción es un supuesto, no un dato. Se asume un desembolso lento del Fondo Milagro, con aporte al VAB de 0,2% en el tercer trimestre y 1,0% en el cuarto, escalado por severidad.
- El panel arranca en 2009T1, hasta 2026T2. En total 70 observaciones y dos anclas independientes —IPC = 100 en 2018T4 y el valle del empleo en 2020T2— lo confirman.
Diagnóstico de los modelos base
Especificación elegida por AICc corregido y error absoluto medio porcentual fuera de muestra, entrenando hasta 2025T2 y proyectando los cuatro trimestres siguientes.