Informe técnico · 20 de octubre de 2026

Evolución del ISE y lectura para Armenia

Análisis de series temporales del Índice de Seguimiento a la Economía (ISE), sin efecto estacional ni de calendario, de enero de 2005 a agosto de 2026, y su traslado a Quindío y Armenia a partir del valor agregado bruto local.

125,7ISE en agosto de 2026 (base 2015 = 100)−3,1% mensual · −0,1% anual
3,2%Crecimiento anual compuesto, 2005–2026Tendencia reciente ≈ 2,3%
≈ 0,9%Peso de Quindío en el PIB nacional (2025 preliminar)Armenia ≈ 51–54% del VAB de Quindío
131,3Pronóstico del ISE a agosto de 2027IC 80%: 127,4–135,3 · ETS 128,6

1Contexto

El ISE es un indicador mensual de la actividad económica. Se publica con tres grupos: primarias (agro y minería), secundarias (industria, energía y agua, construcción) y terciarias (comercio, servicios, administración pública y el resto). En la serie analizada el promedio de 2015 es 100,0, es decir, la base es 2015 = 100. Las cifras de 2024 son provisionales y las de 2025 y 2026 preliminares, por lo que pueden revisarse.

El análisis responde tres preguntas: cómo evolucionó el ritmo de crecimiento desde 2005, qué esperar de los próximos doce meses y qué significa ese comportamiento, por componentes, para Quindío y Armenia.

Un hecho que cambia la lectura de agosto

El 10 de agosto de 2026 un terremoto de magnitud 7,4, con epicentro en San José del Palmar (Chocó) a unos 103 km de profundidad, afectó a Armenia y al Quindío. Los primeros reportes en Armenia hablaron de 130 heridos y ningún muerto, y la pista del aeropuerto El Edén resultó dañada. La Veeduría Cívica, con datos de la UNGRD, contabiliza en el departamento 3.078 viviendas destruidas y 33.659 dañadas, y 74.298 personas afectadas en los 12 municipios. Una primera cifra de la Alcaldía de Armenia, con corte al 18 de agosto y evaluaciones aún en curso, reportaba 5.690 damnificados en la ciudad. Ese mes el ISE cayó 3,1%.

Alcance

El ISE es un indicador nacional. Todo lo que se dice de Quindío y Armenia es una inferencia a partir de la estructura productiva local, no una medición regional del ISE.

2Metodología

  1. Datos. 260 observaciones mensuales sin valores faltantes, del total y de los tres grupos. Se trabaja con logaritmos.
  2. Intervenciones. Variables de intervención (valores atípicos aditivos) para marzo a septiembre de 2020 y para mayo de 2021 (caída que coincide con el paro nacional), de modo que esos choques no distorsionen la dinámica estimada.
  3. Tendencia y ciclo. Filtro de Hodrick-Prescott (λ = 129.600, mensual) sobre la serie sin intervenciones. El ciclo es el logaritmo observado menos la tendencia. En los últimos meses el filtro es menos confiable.
  4. Estacionariedad. Pruebas ADF y KPSS sobre el nivel (con tendencia), la primera diferencia y la variación anual. Kruskal-Wallis para estacionalidad residual.
  5. Modelo. ARIMA(p,1,q) con deriva, p y q hasta 3, elegido con AIC, BIC y Ljung-Box a 12 y 24 rezagos. Se contrastan candidatos parsimoniosos y un suavizamiento exponencial aditivo con tendencia amortiguada (ETS).
  6. Validación fuera de muestra. 44 orígenes móviles (enero de 2022 a agosto de 2025), horizontes de 1 a 12 meses. Se mide el error cuadrático medio (RMSE) y el error absoluto medio (MAE) del logaritmo, equivalentes a % del nivel, frente a un pronóstico ingenuo y a una caminata aleatoria con deriva. Se aplica la prueba de Diebold-Mariano y se revisa la cobertura de los intervalos.
  7. Pronóstico por grupo. Un ARIMA por componente (p y q hasta 2, mínimo AIC) con las mismas intervenciones.
  8. Indicador regional. Método de reponderación sectorial: Δlog Iregión = Σ wg · Δlog Ig. Los pesos regionales salen del VAB de 2022 (nota 5.3 del Observatorio de Armenia): primarias = agricultura; secundarias = industria + construcción + servicios públicos; terciarias = el resto. Los pesos nacionales se estiman por mínimos cuadrados no negativos con suma 1 (R² = 0,91 en variación mensual, sin marzo de 2020 a junio de 2021).
  9. Validación regional. El indicador se compara con el crecimiento real del PIB de Quindío que reporta la misma nota.
Supuestos

Pesos constantes de 2022 aplicados a toda la serie. Las cifras de Armenia por actividad son estimaciones de la Secretaría de Hacienda, no datos de DANE. El simulador de la nota 6.7 no pudo abrirse, así que solo se usa su narrativa.

3Resultados

3.1 Evolución, tendencia y ciclo

ISE y tendencia HP. Base 2015 = 100. La franja gris marca marzo a septiembre de 2020. La tendencia se estimó sin el choque de la pandemia.
Crecimiento medio anualizado del ISE por subperiodo (variación mensual del logaritmo × 12)
SubperiodoCrecimiento anualDesv. mensual
2005–20084,0%1,0%
2009–20144,6%1,0%
2015–20192,2%1,1%
2020 (COVID-19)−2,2%6,1%
2021–20225,1%2,6%
2023 – ago 20261,3%1,5%
Variación del promedio anual. La barra de 2026 compara enero–agosto con el mismo periodo de 2025.
Ciclo respecto a la tendencia. Desviación porcentual. En agosto de 2026 el índice está 2,7% por debajo de la tendencia; sin contar la pandemia, el mínimo histórico es −3,1%.

3.2 Estacionariedad y modelo

Pruebas de raíz unitaria y estacionariedad
SerieADF (estadístico)ADF (p)KPSS (estadístico)Conclusión
Log ISE, nivel con tendencia−2,830,1870,389No estacionaria (KPSS rechaza)
Δ log ISE−9,78< 0,0010,104Estacionaria
Δ12 log ISE (anual)−4,010,0010,228Estacionaria

La serie es integrada de orden 1. No queda estacionalidad residual (Kruskal-Wallis, p = 0,32), lo que es coherente con una serie ya desestacionalizada.

Candidatos ARIMA(p,1,q) con deriva e intervenciones (muestra completa)
ModeloAICBICLjung-Box p (12)
ARIMA(0,1,1)−1.593,9−1.554,80,016
ARIMA(2,1,0)−1.599,4−1.556,70,226
ARIMA(2,1,1) — elegido−1.602,0−1.555,80,510
ARIMA(3,1,0)−1.602,8−1.556,60,639
ARIMA(2,1,2)−1.602,7−1.552,90,797

Los modelos con AIC y BIC casi idénticos se desempatan por parsimonia y por el desempeño fuera de muestra. El ARIMA(2,1,1) tiene coeficientes AR1 = −0,92 y AR2 = −0,40 y MA1 = +0,43: los choques mensuales se revierten en parte. La media del crecimiento mensual es 0,265% (3,2% anual). Los residuos no tienen autocorrelación (Ljung-Box p = 0,51 a 12 rezagos y 0,46 a 24) ni heterocedasticidad condicional (p = 0,62). La desviación típica es 1,05% y la curtosis 4,4, por lo que no son normales; los atípicos son septiembre de 2021 (+4,3σ), noviembre de 2022 (−3,2σ) y agosto de 2026 (−3,4σ).

Efecto estimado de las intervenciones sobre el nivel: marzo de 2020 −8,8%, abril −21,1%, mayo −17,0%, junio −11,9%, julio −8,4%, agosto −7,6%, septiembre −4,3% y mayo de 2021 −6,7%.

El ARIMA(2,1,1) supera a la caminata con deriva en todos los horizontes (Diebold-Mariano: −3,09; −3,43; −3,47 y −2,59 para 1, 3, 6 y 12 meses, todos con p < 0,02). El ETS rinde algo mejor a 12 meses. El intervalo de 80% cubre 73% de los casos a un mes y 82–86% en los demás horizontes; el de 95% cubre 86% a un mes y 95–98% después. Los intervalos a un mes son algo estrechos.

3.3 Componentes

ISE y grupos de actividad. Las terciarias llevan el crecimiento; primarias y secundarias están casi planas desde 2021.

3.4 Pronóstico del ISE

ARIMA(2,1,1) con intervalos de 80% y 95%. El escenario B supone que la caída de agosto de 2026 es transitoria; el ETS extrapola una tendencia más suave.

3.5 Indicadores regionales

Estructura del VAB en 2022 (% del total)
ActividadQuindíoArmenia (estimado)
Comercio, alojamiento, restaurantes, transporte y almacenamiento24,029,4
Agricultura22,75,6
Administración pública, defensa y salud17,121,1
Actividades inmobiliarias8,9–
Construcción6,57,4
Industria manufacturera4,85,8
Actividades profesionales4,86,1
Servicios públicos2,83,4

VAB de Quindío en 2022: 11 billones de pesos. Armenia aportó 51,2% (53,9% en 2021). La nota registra alternativas para algunas cifras de Armenia (agricultura 4,7%; industria 5,5%); se usó la primera y se verificó la sensibilidad con la segunda.

Variación anual de los indicadores regionales. Se construyen con los pesos de la tabla y los componentes del ISE nacional.
Agosto de 2026. Contribución de cada grupo a la variación mensual, en puntos porcentuales.
Validación: crecimiento medio anual reportado del PIB de Quindío frente a los indicadores (%)
PeriodoPIB Quindío reportadoIndicador QuindíoIndicador ArmeniaISE nacionalBrecha vs. indicador (pp)
2009–20145,24,504,354,320,70
2015–20193,82,362,712,451,44
2020–20244,12,252,742,451,85
CAGR 2009–20244,43,143,413,201,26
Año a año (%)
AñoPIB Quindío reportadoIndicador QuindíoIndicador ArmeniaISE nacional
2020−5,5−7,0−7,1−7,3
202111,49,411,010,3
20226,25,87,16,4
20230,31,31,21,2
20242,21,71,61,6

La nota 5.3 reporta varias estimaciones para un mismo año (por ejemplo, 2023 entre 0,3% y 1,9%; 2022 entre 6,2% y 7,6%), así que la validación anual es aproximada.

4Análisis

El crecimiento se desaceleró de forma estructural. La tendencia pasó de ≈ 4,3% anual en 2007 y 2012 a ≈ 2,1–2,2% en 2017–2019, y hoy está en ≈ 2,3%. La pandemia fue un choque grande pero transitorio: el índice recuperó el nivel de febrero de 2020 en marzo de 2021. El rebote de 2021–2022 (+10,3% y +6,4%) fue seguido por el crecimiento más bajo de la muestra (+1,2% en 2023 y +1,6% en 2024).

El motor es el sector terciario. Desde 2021 las terciarias crecen ≈ 3,8% anual y las primarias y secundarias casi nada. En agosto de 2026 la variación anual fue negativa en primarias y secundarias y positiva en terciarias.

Agosto de 2026 es un punto atípico. La caída de 3,1% es 3,4 desviaciones de lo esperado por el modelo, y cerca de 1 punto porcentual de esa caída no lo explican los tres grupos (z = −2,9 sobre la diferencia entre el ISE y el promedio ponderado de sus grupos). El archivo no dice qué hay detrás de esa diferencia. El sismo es un candidato plausible por el calendario, pero Quindío pesa ≈ 0,9% del PIB: aun con una caída local de 15%, el efecto nacional sería de ≈ 0,13 puntos. Para que el sismo explique la caída nacional el impacto tendría que ser regional. La nota 6.7 del Observatorio de Armenia apunta al contagio desde Cali, Pereira y Manizales, pero esa atribución no se verificó con datos. Septiembre y las revisiones de agosto aclararán el punto.

El pronóstico tiene dos regímenes posibles. El ARIMA fija el crecimiento a su media histórica (3,2% anual) y proyecta 131,3 en agosto de 2027. El ETS usa una tendencia reciente más baja y proyecta 128,6. Si la caída de agosto es transitoria, el nivel sube a ≈ 134,4. Ese rango (128,6 a 134,4) resume mejor la incertidumbre que un número único. La variación anual cercana a 4% en agosto de 2027 es en gran parte efecto de base.

La transmisión regional explica el ciclo, no el nivel. Los indicadores de Quindío y Armenia se correlacionan 0,94 y 0,91 con el ISE (beta 0,89 y 0,72) y reproducen la pandemia y el rebote. Pero el PIB real de Quindío creció entre 0,7 y 1,9 puntos por año más que el indicador. Las causas probables son que las primarias nacionales incluyen minería, mientras que en Quindío son agro y café (+9,9% el último año reportado), y que la construcción local cayó 16,4% en ese mismo periodo. Para medir mejor, conviene sustituir las primarias por series de café y agro, y la construcción por licencias locales.

Armenia está menos expuesta al agro y más a los servicios. Frente al promedio nacional, Armenia pesa 0,35 veces en primarias, 0,76 en secundarias y 1,26 en terciarias; Quindío pesa 1,4, 0,65 y 1,02. Con el ISE nacional las diferencias entre regiones son pequeñas (≈ 0,4 puntos en el crecimiento del próximo año), así que lo que discrimina son los choques locales.

Limitaciones

Datos recientes sujetos a revisión. Pesos de 2022 constantes. Cifras de Armenia por actividad estimadas por Hacienda. Estimaciones de terceros sobre costos y turismo sin verificación independiente. El modelo no incorpora el sismo como variable, porque se observa en un solo punto al final de la muestra.

5Implicaciones para Armenia

Total

Por componentes

Primarias

Señal nacional: −3,1% anual en agosto; estancadas desde 2021; pronóstico de −0,3% para los próximos doce meses.

Factor local: en Quindío pesan 22,7% del VAB. La Federación espera una cosecha nacional menor tras el récord de 14,8 millones de sacos, Quindío proyecta 213.500 sacos en 2026 y 6.500 recolectores en el primer semestre, y hay alerta por transición a El Niño, roya y broca.

Lectura: componente débil o negativo en 2026–27 y riesgo para el empleo rural. El cultivo joven y productivo atenúa el golpe. En Armenia pesa poco (≈ 5%).

Secundarias

Señal nacional: −3,0% anual y −4,2% mensual en agosto; crecen ≈ 0,5% anual desde 2021; pronóstico de −0,9%.

Factor local: incluyen la construcción (6,5% del VAB de Quindío y 7,4% en Armenia). La construcción de Quindío cayó 16,4% el último año reportado y la de la región Central 2,5% en 2025.

Lectura: la reconstrucción sugiere un repunte de la construcción desde una base débil. El costo en Armenia (1,52–2,59 billones) supera en varias veces el VAB anual de su construcción (≈ 0,42 billones en 2022). No es comparable uno a uno, porque el VAB excluye insumos, pero apunta a restricciones de capacidad y a un efecto repartido en años.

Terciarias

Señal nacional: +1,3% anual en agosto; motor del crecimiento; pronóstico de +2,2%.

Factor local: pesan ≈ 63% en Quindío y ≈ 78% en Armenia. El comercio, alojamiento, restaurantes y transporte aportan 29% del VAB de Armenia. El periodo crítico de El Niño (noviembre de 2026 a enero de 2027) coincide con la temporada alta, y la pista de El Edén sufrió daños.

Lectura: es el componente más expuesto. Armenia sufrió menos daño físico y podría captar visitantes de otros municipios. Hay dos proyectos hoteleros nuevos (322 habitaciones) que llegarían a un entorno de demanda más débil, lo que sugiere riesgo de sobreoferta.

Empleo

El último dato que se encontró es previo al sismo: desempleo de 9,6% en Armenia entre junio y agosto de 2025 (puesto 10 entre 23 ciudades). Los sectores que más empleo generaron fueron actividades profesionales, alojamiento y comidas, y construcción. Alojamiento y comidas es justo el más expuesto al choque turístico; la construcción puede compensar en parte.

Qué vigilar

6Conclusiones

7Datos descargables

Archivos CSV con punto decimal y fechas en formato AAAA-MM, listos para análisis. Cada archivo se puede descargar o copiar.

8Referencias

Datos

Contexto local

Métodos

  • Dickey, D. y Fuller, W. (1979). Distribution of the estimators for autoregressive time series with a unit root. Journal of the American Statistical Association, 74.
  • Kwiatkowski, D., Phillips, P., Schmidt, P. y Shin, Y. (1992). Testing the null hypothesis of stationarity. Journal of Econometrics, 54.
  • Hodrick, R. y Prescott, E. (1997). Postwar U.S. business cycles: an empirical investigation. Journal of Money, Credit and Banking, 29.
  • Ljung, G. y Box, G. (1978). On a measure of lack of fit in time series models. Biometrika, 65.
  • Diebold, F. y Mariano, R. (1995). Comparing predictive accuracy. Journal of Business & Economic Statistics, 13.
  • Hyndman, R. y Athanasopoulos, G. (2021). Forecasting: Principles and Practice, 3.ª ed. OTexts.
  • Cálculos en Python con statsmodels, scipy y pandas.