09/07/20. El índice de malestar económico es una forma de aproximación al sufrimiento económico que padece el ciudadano en un momento y lugar determinado. Su calculo corresponde a la suma de la inflación más la tasa de desempleo. Para el trimestre marzo-mayo, que coincide con la cuarentena, se calculó el índice para las 22 ciudades capitales de Colombia.

Fuente: Observatorio Económico y Social de Armenia con datos DANE (2020).

Los resultados indican que el mayor malestar económico durante la cuarentena lo experimentó la ciudad de Ibagué que sumó 32.41 puntos, producto de una variación del índice de precios al consumidor (IPC) de 0.71% y una tasa de desempleo de 31.70%. En contraposición, el menor malestar económico lo experimentó la ciudad de Barranquilla que sumó 15.26 puntos, producto de una variación del IPC de 1.26% y una tasa de desempleo de 14.0%.

La ciudad de Pereira ocupó el puesto 20 al sumar 17.44 puntos producto de una variación del IPC de -3.26% y una tasa de desempleo de 20.70%. Manizales ocupó el puesto 13 al sumar 21.95 puntos producto de una inflación de 0.55% y una tasa de desempleo de 21.40%.

La ciudad de Armenia ocupo el sexto lugar del índice, al obtener 30.63 puntos producto de una variación del IPC de 0.23% y una tasa de desempleo de 30.40%.

Llama la atención que ciudades que venían con altas tasas de desempleo antes del Covid19 estén experimentando también altas tasas de inflación. En efecto, ciudades como Ibagué ocuparon en 2019 el segundo lugar en desempleo a nivel nacional con una tasa de desempleo de 16.3%, Armenia tercer lugar con 16.0%, Cúcuta quinto lugar con una tasa de 15.8% y Riohacha séptimo lugar con una tasa de desempleo de 15.2%.

Un tejido empresarial altamente informal junto con el desarrollo de actividades de bajo valor agregado, hacen que las empresas sean muy sensibles al precio por el lado de los ingresos y a la contratación de personal por el lado de los costos. Así, un choque económico que impacte el volumen de productos o servicios exigirá el ajuste del flujo de caja de las empresas, acomodando los precios al alza por el lado de los ingresos y la eliminación de puestos de trabajo por el lado de los costos. De esta forma se obtiene aumento en el nivel de precios acompañada de grandes pérdidas de puestos de trabajo.

Urge la reconversión económica que permita actividades productivas y de servicios de mayor valor agregado, para un mejor aprovechamiento de los recursos humanos, con mejores salarios, mayores utilidades para los empresarios y un mejor recaudo impositivo acorde con los requerimientos de inversión de la ciudad.

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